miércoles, 23 de marzo de 2011

RESPUESTA A JORGE HUMBERTO SILVA OCHOA

Quinta parte

¿CUÁNTO TIENE EL FOSAP?

La discusión generada en el sentido de que la Universidad de Colima le debía al FOSAP 110 millones de pesos que no le fueron depositados, se originó, desde mi punto de vista, de la siguiente manera. Veamos:

1.- En un oficio que el tesorero de la Universidad, José Nande Mercado, dio a conocer en el año 2007, reconoció que no habían sido depositadas las aportaciones desde el año 2005 hasta esa fecha, por un monto de casi 110 millones de pesos

2.- Así lo informó el Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad de Colima, informó que mediante el oficio 302/2007 de fecha 6 de septiembre de 2007, se dan a conocer los saldos existentes en la cuenta del FOSAP.

En dicho documento, el tesorero de la Universidad de Colima señala las aportaciones pendientes de depositar por los años 2005, 2006 y de enero a mayo de 2007, por una cantidad de 109 millones, 721 mil pesos, que suman la aportación bipartita de la Universidad y los trabajadores a dicho fondo.

3.- Posteriormente, el propio tesorero de la Universidad, Nande Mercado, al comentar la información publicada, aseguró que no existe adeudo al FOSAP, que no se debe nada a dicho fondo y que además, año con año éste es auditado por un despacho externo.

“No se depositó” y “no se debe” aparentemente son afirmaciones contradictorias, pero ambas son ciertas.

4.- La historia es la siguiente: el 15 de diciembre de 1996, en mi último informe, di a conocer que dejaba 50 millones 500 mil pesos en bancos y fideicomisos; de ellos, 12 millones eran para garantizar las pensiones y las jubilaciones; o sea, 12 mil millones de los pesos de Jorge Humberto Silva Ochoa e informé que dejaba 20 millones de nuevos pesos, que era el monto íntegro de lo recaudado durante ocho años de lo que los alumnos habían pagado por cuotas de inscripciones y colegiaturas. Durante esos ocho años, no tocamos esos recursos, que equivalían a 46 veces lo que Jorge Humberto Silva Ochoa dice que dejó, los 429 millones de viejos pesos, y dejé además, otros 18 millones y medio de nuevos pesos, en otros fondos.

5.- El 15 de diciembre de 1997, en su primer informe, Carlos Salazar afirmó: “Al sumar a los ingresos los 50 millones 500 mil pesos que recibimos de la administración anterior y restarle los egresos, para el siguiente ejercicio fiscal de 1998, quedan recursos en los fideicomisos por 50 millones 653 mil pesos, cantidad a la que habría que adicionarle 20 millones más de FOMEX y PROMEP.

Un año después de que salí, Carlos Salazar validó lo que dejé, ya todo en nuevos pesos.

6.- En su segundo informe, en diciembre de 1998, Carlos Salazar afirmó: “el fondo para garantizar el ingreso de los trabajadores jubilados era de 31 millones 779 mil pesos”.

7.- En el cuarto informe, en diciembre de 2000, Carlos Salazar informó: “el fondo de pensiones tenía 82 millones 028 mil pesos”. 190 veces más de lo que dice que dejó Jorge Humberto Silva Ochoa.

8.- En el cuarto informe del segundo periodo, del 15 de diciembre de 2004, Carlos Salazar informó que: “el FOSAP tenía un capital de 275 millones 663 mil pesos (Pág. 258 de la memoria rectoral 1997-2005). Ello equivale a 643 veces más de lo que dice Jorge Humberto Silva Ochoa que dejó.

9.- Carlos Salazar Silva concluyó su rectorado 47 días después de su informe, los 275 millones 663 mil pesos que dejó en el FOSAP, se componen de las siguientes partidas:

A).- Saldo al 31 de diciembre de 2004 $113,800,610.27

B).- Más aportaciones Extraordinarias de la U de C anticipo aportaciones

(Compensado vs aportación bipartita U de C y trabajadores del

2005, 2006 y 2007) depositadas el 3 de febrero de 2005, 2 días

Después de que Carlos Salazar dejó rectoría $147,800,384.24

C).- Más aportación de los Trabajadores 2004 depositadas en 2005 $14,400,113.71

Total $276´001,107.00

10.- Este es el punto. Carlos Salazar en su informe por escrito de los 8 años, anunció que dejaba 275 millones 663 mil pesos, con un saldo de 113 millones 800 mil pesos al último día de 2004, y una instrucción a la Tesorería para que el remanente de los ahorros de su gestión se fueran al FOSAP, como anticipo de aportaciones al mismo fondo, es decir, el anticipo alcanzó para 2005, 2006 y 2007.

11.- Por esa razón, Miguel Ángel Aguayo, quien tenía esa información, reiteró la instrucción al Tesorero, para que el remanente del rectorado que concluía se depositara al FOSAP y por eso no le hizo ningún depósito durante los tres primeros años de su gestión, porque 92 millones 854 mil pesos que le correspondían a la Universidad y 46 millones 427 mil pesos que correspondían a la aportación de los trabajadores, suman 139 millones 281 mil pesos.

Si el anticipo al FOSAP fue de 147 millones 800 mil pesos y lo que se debería depositar eran 139 millones 281 mil pesos, hay una evidente diferencia en favor de la Universidad por la cantidad de 8 millones 519 mil pesos, ¿o no, Jorge Humberto Silva Ochoa?

O sea, al final de 2007, los anticipos fueron mayores a las aportaciones que deberían de haberse depositado; por eso, el tesorero Nande Mercado dijo: “No se depositó en el 2005, 2006 y 2007”. Tal afirmación es cierta, porque se hizo un anticipo el 3 de febrero de 2005 y durante 3 años no se volvió a depositar, ¡porque no había necesidad de hacerlo!

Y después, Nande afirmó: “No se debe nada al FOSAP”. También es cierto, pues el anticipo cubría lo que debió haberse depositado y, por el contrario, había una diferencia en favor de la Universidad por 8 millones 519 mil pesos.

Las dos afirmaciones son aparentemente contradictorias pero a la vez, son ciertas.

Esto aclara, lo de los tres primero años del FOSAP de la administración de Miguel Aguayo, cabe destacar que el gran beneficiario de este anticipo fue el FOSAP, porque recibió 147 millones en febrero del 2005, los que empezaron a generar intereses, lo que no hubiera sido posible si se le hubieran hecho las aportaciones mensuales, como correspondía.

12.- Cabe destacar que el pago de las pensiones se hizo del fondo y durante los 3 años, disminuyó el monto del fondo por lo que se pagó de pensiones, pero Carlos Salazar había negociado con el SUTUC la modificación a la forma de jubilarse, por lo que negociaron aportaciones de la federación a futuro para el FOSAP.

De esta manera, en 2005, se recibieron 8 millones de pesos; en el 2006, 5 millones 220 mil pesos y en el 2007, 44 millones 728 mil pesos de aportaciones federales, lo que aumentó el monto del FOSAP.

13.- El FOSAP en el 2008, 2009 y 2010, no pagó las pensiones de esos 3 años con cargo a sus recursos, sino que fue la rectoría la que a través de la nómina de Tesorería, pagó las pensiones y por esa razón no le depositó en esos tres años lo correspondiente a la parte de la Universidad, que eran 117 millones 269 mil pesos, porque la nómina de pensionados que pagó la Universidad durante esos 3 años fue de 159 millones 327 mil pesos, lo que dejó una diferencia en favor de la Universidad por el orden de los 42 millones de pesos.

14.- Así, cuentas, desde mi punto de vista, son éstas:

Carlos Salazar dejó en 2005 $275,000,000

Fondos federales de 2005 a 2010 $124,645,000

Aportación de los trabajadores de 2008 a 2010 $ 58,634,000

Por concepto de intereses de 2005 a 2010 $152,801,000

Saldo al 31 de diciembre de 2010 $612,223,000.

El FOSAP debe tener 612 millones 223 mil pesos.

Existiendo diferencias en favor de la Universidad.

15.-Cabe destacar que del 2005 al 2010, el gobierno federal ha hecho su aportación al fondo y lo ha hecho año tras año, porque el FOSAP es auditado anualmente por la firma internacional Price Water House Coopers.

Los 612 millones 223 mil pesos, que el FOSAP tiene al final del 2010, representan mil 427 veces más que lo que dices que dejaste, Jorge Humberto Silva Ochoa.

Como ves, Jorge Humberto Silva Ochoa, no tienes razón en nada de lo que has dicho. Está claro que no tengo mala memoria y en apoyo a ella, he recurrido a documentos oficiales y a los textos de tus informes, y te recuerdo que yo redacté, por instrucciones tuyas, tus últimos cuatro informes.

Este debate va a continuar y más si Juan José Farías aporta lo que sabe sobre las finanzas de tus diez años de Rectorado.

Por mi parte, como en ningún momento te insulto, ni uso adjetivos para calificarte y menos para denostarte, puedo seguir escribiendo sobre el tema de la Universidad, en el entendido de que no es una disputa por la Universidad, sino únicamente por la verdad y de manera modesta, a título personal y gratuito, una defensa por la Universidad, que, como a ti te consta, también lo hice durante tu rectorado y lo sigo haciendo hasta la fecha, sin necesidad de pedirle permiso a nadie y mucho menos a ti, que eres su agresor permanente.

Sigo a tus órdenes y te reitero mi respeto y consideración.

www.aproposito2004.blogspot.com

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