sábado, 14 de noviembre de 2009

Abriendo La Boca

La periodista Glenda Livier Madrigal Trujillo me hizo una entrevista para en el diario Milenio Colima, publicada ayer en ese medio.

Agradezco al periódico su publicación y reconozco a la periodista por su objetividad y la manera puntual como la publicó y por ello me permito transcribirla.

“Si el estado ocupa dinero, que le paguen de contado y cubra lo que adeuda… han de estar endeudados”; dice

“En breve recordatorio, ¿cuántas hectáreas recuperó su gobierno de los terrenos de Juluapan?
Fueron 52. Hay una superficie que dicen que no aparece (8 hectáreas), una parte es de los Salcedo, de Guadalajara, que ya habían adquirido cuando recuperamos, y también gente de Colima que tenía su propiedad frente a la playa, entre ellos Guillermo Saucedo y Guillermo Woodward; ellos no tenían escrituras y nos tocó escriturarles”.
La empresa Desarrollo Habitacional Marina de Santiago, ¿es la misma que vendió la primera vez los terrenos al Grupo Marhnos?
La empresa es de Gobierno del Estado, nosotros creamos la empresa cuando recuperamos las 52 hectáreas del terreno y Marhnos se quedó con las hectáreas restantes (32). La recuperación se hizo a través de una negociación y la dirigió Humberto Soto. Fue una negociación larga y se logró como a los tres o cuatro años del gobierno”.
En algún momento dijo usted que fue un mal negocio el que se hizo con Marhnos.
Fue un mal negocio porque se desincorporan los terrenos que le ceden al gobierno de Colima para que sea destino turístico, pero ya tenía etiquetado a quién se lo debían de vender, que fue al grupo Marhnos. Los hermanos Mariscal no son desarrolladores turísticos, son desarrolladores inmobiliarios. Nosotros vimos, después de siete u ocho años, que se les habían dado los terrenos y sólo habían pagado una parte y otra la pagaron en obra, porque parte de los terrenos eran agua, ellos rellenaron y así completaron la superficie. En aquel entonces sí se autorizó el estudio ambiental, si no, no hubieran rellenado, lo que pasa es que el permiso caducó”.
Ahora se venden de nuevo los terrenos, pero la compra-venta no pasa esta vez por el Congreso del Estado.
Ahora no pasa por el Congreso porque hay una empresa, es como Ivecol, que compra y vende sin autorización del Congreso; la empresa (Marina de Santiago) tiene su junta directiva y supongo que ahí deben estar los funcionarios de gobierno. Pasó a tener otra configuración jurídica con la creación de la empresa, que se creó para agilizar los procedimientos de compra-venta”.
¿Tiene información sobre la venta de estos terrenos, partiendo de que Carlos Aguirre fue funcionario de su gobierno también?
No tengo información, sólo la que da el gobierno. Además esto se da en un gobierno diferente al mío, Carlos Aguirre ya era funcionario de otro gobierno también. Yo creo que no es una decisión que él haya tomado porque la estructura jurídica de la empresa no es para que él tome las decisiones; hay un consejo de administración y, por ejemplo, quien decide las cuestiones del Ivecol, es el gobernador.
Lo que a mí me parece es que vender a diez dólares el metro cuadrado no es su precio real (de los terrenos); son 130 pesos. Yo estoy inconforme con el precio porque si hace 16 ó 17 años, la Comisión Nacional de Avalúos de Bienes Nacionales valuó los mismos terrenos en diez dólares, y por eso vendió en 9 millones de dólares y fracción, ¿cómo puede ser que ahora valgan lo mismo?”
¿Valen más?, ¿tiene alguna referencia?
Si tú vas a La Albarrada, vale 500 pesos el metro cuadrado. Entonces, el precio no es ése”.
¿Habrá algún negocio turbio detrás de esta operación?
Los que tienen que aclararlo son los responsables de la venta”.
Se advierte en la empresa que compró que hay empresarios locales.
Es asunto que deben aclarar. A mí por ejemplo, el impacto ambiental no me preocupa porque es un requisito que tienen que cumplir”.
Es un tema que tiene varias aristas.
Sí, pero hay dos discusiones en este asunto: una es quienes defienden el aspecto del medio ambiente, a mí no me preocupa porque hay autoridades encargadas de vigilar que las normas se cumplan. En una ocasión hubo un estudio de impacto ambiental, pero las leyes cambiaron y ya no es vigente; ahora está la cuestión del mangle. Hay otro tema, que es el del precio… En La Albarrada vale a 500 el metro cuadrado, y en Manzanillo, que tiene más plusvalía porque ya no va a haber contaminación de la termo, lo están dando en lo mismo que lo dieron hace 16 ó 17 años”.
¿Es un mal negocio, como el anterior?
Es el mismo negocio. Como negocio sigue siendo malo para el gobierno. Antes fue un mal negocio porque no se concretó, y si eso pasa es que no es un buen negocio”.
Fue también un sistema similar al que aplicaron en esta ocasión.
Ahora usaron el mismo sistema. Le dieron al gobierno un millón 200 mil, se habla que ya les escrituraron, que los otros ya andan consiguiendo el dinero… es el mismo problema de Manzanillo”.
¿Tendría que seguirse un esquema parecido al que usted aplicó para recuperar los terrenos, en caso de que no se haga el proyecto?
Ahí tiene que haber un juicio… Ojalá paguen y se hagan las inversiones, yo no tengo ningún interés en que no paguen. Parece que entre los compromisos asumidos es que el estado gestione que se haga la Manifestación de Impacto Ambiental, y también que desaloje a los ramaderos, y si el estado lo va a hacer todo eso, se hace más bajo el precio (al que vendió) porque con todo esto le va a dar más plusvalía al terreno. Está dicho por el gobierno del estado que recibirían 5 millones 200 ó 400 mil dólares, y luego dicen que son 11 mdd, ¿dónde están los otros 5?, y dicen, es que ellos van a hacer obras que el gobierno tendría que hacer. No vale diez dólares eso. Además, ¿por qué lo dan a conocer seis días antes de salir el gobierno?”
¿Cómo ha visto la postura de Mario Anguiano en este asunto?
El ha dicho que no tiene el conocimiento suficiente sobre eso. Yo creo que si el desarrollo turístico se hiciera como lo han mencionado, pues hasta regalado el terreno, pero la experiencia te dice que no es así, la experiencia te dice que se están repitiendo los malos negocios, incluso dan ahora el mismo enganche que la otra ocasión. A Manzanillo no le fue mal en el turismo porque alguien lo bloqueó; el problema es que siempre han comprado los terrenos especuladores inmobiliarios, no desarrolladores turísticos”.
“¿Hablamos de especuladores en este caso?
No sé si serán desarrolladores”.
¿No los conoce?
No los conozco. Pero a ver, ¿por qué no pagaron de contado? Todavía a ese precio y fiado, ¿estamos muy jodidos, debemos mucho en el gobierno o qué? Si ya tuvimos ese problema la otra vez, vendimos fiado, no nos pagaron, tuvimos que recuperar, eso es lo que no es explicable. Que el estado va a gestionar permisos y otras cosas, pues que no venda, o que venda como valen las cosas. El tema para mí, es el precio. Si el estado ocupa dinero, que le paguen de contado y cubra lo que adeuda… han de estar endeudados”.
Usted dijo que la deuda es de 2 mil millones de pesos.
Yo dije que 2 mil millones, pero no me han dicho que no es cierto, eso quiere decir que a lo mejor es más. Mucha gente ya trae los contra recibos enmicados, se les deshacen. Si empiezas a vender los bienes es que algo anda mal; ahora, si van a vender, que vendan bien… venden barato y compran caro; hay terrenos que han comprado muy caros para hacer cosas del gobierno y cuando venden los dan muy baratos, eso es como las básculas de los mercados: tienes una para pesar lo que compras y otra para pesar lo que vendes, y eso no está bien”.

Hasta aquí el texto íntegro de la entrevista citada.

Sólo me resta añadir que la Boquita ha sido un mal negocio para el gobierno, no así para otros.

www.aproposito2004.blogspot.com

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