viernes, 9 de julio de 2010

¿QUIÉN GANO?

La elección del pasado 4 de julio está en su primera etapa de discusión y dará para muchos comentarios. En todas las elecciones hay ganadores y perdedores, habrá que determinar quiénes fueron unos y quienes fueron otros y esto sólo se acredita con los resultados electorales, con el número de triunfos y derrotas, con el número de votos emitidos en el total y en cada una de las entidades federativas.

Los priistas decimos que ganamos. Yo creo que así es, los panistas y perredistas también dicen que ganaron, los antipriistas dicen que el PRI perdió.

Dicen que el PRI perdió y el argumento se sostiene, según los que así piensan, primero, porque Beatriz Paredes dijo que íbamos a ganar 12 gubernaturas y nada más ganamos nueve. Es cierto, todos los dirigentes de los partidos, en todas las elecciones dicen siempre que van por todas y que van a ganar carro completo, nunca he sabido de algún dirigente de partido que diga que no van a ganar todas o que van a perder algunas.

Panistas y perredistas también afirmaron que iban a ganar todas y nada más ganaron 3 de 12, o sea, perdieron 9, que son más perdidas que ganadas y repito, también presumieron que ganarían todas.

El PRI no perdió porque se compitió en 12 estados para gobernador y ganó en 9; o sea, el 75% de las gubernaturas.

El PAN y PRD sólo ganaron en 3, o sea, el 25% de las gubernaturas en disputa.

Los críticos al PRI dicen, como segundo argumento, que las 3 gubernaturas, Oaxaca, Puebla y Sinaloa, son más grandes y que tienen 8,322,000 electores, y que Tlaxcala, Zacatecas y Aguascalientes sólo tienen 2,686,000 electores y en número de habitantes y electores tienen razón, pero se les olvida que el PRI no ganó nada más esas tres, ganó Veracruz, Tamaulipas, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, en suma los nueve estados ganados por el PRI suman 17,103,000 electores, o sea, ganamos nueve estados que tienen el doble de electores que los tres que ganó el PAN y PRD.

Es una perversidad pretender argumentar que el PRI nada más ganó tres, cuando es evidente que ganó nueve gubernaturas.

Por otra parte, el número de habitantes de las 12 entidades federativas donde se disputó la gubernatura, suman 34 millones 309 mil 70 habitantes y los tres estados donde ganó la alianza PAN-PRD, suman 12 millones 758 mil 489 habitantes y los nueve que gana el PRI suman 21 millones, 550 mil, 581 habitantes, así que desde el punto de vista numérico de electores y de habitantes, el PRI ganó, y en virtud de que la elección no fue únicamente en Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Tlaxcala, Aguascalientes y Zacatecas, sino también en otros seis estados más, ganados por el PRI, ya que no estaban escriturados a nuestro partido de por vida, los ganó en esta elección, repito, no se puede argumentar que solo ganó tres, sino que ganó nueve.

De los votos emitidos en estos doce estados, esperaremos a que concluyan los cómputos para demostrarles que en número de votos, el PRI obtuvo más del doble de votos que el PAN, el PRD, PT y Convergencia juntos, el PRI sacó más votos que todos los demás partidos juntos, lo que quiere decir que el PRI ganó estas elecciones.

Por otra parte, en los nueve estados donde ganó el PRI, los candidatos son priistas, en los tres estados donde ganó el PAN-PRD, los tres fueron priistas, Gabino Cué de Oaxaca fue priista y actualmente es senador por Convergencia, Mario López Valdez de Sinaloa, hace tres meses era senador priista y actualmente no está afiliado a ningún partido y Rafael Moreno Valle de Puebla, fue priista y en el 2006 se hizo panista, pero más que responder al PAN, responde políticamente a la maestra Elba Esther Gordillo.

Por eso, el PAN y el PRD no pueden presumir que los tres gobernadores que ganaron a través de su alianza, respondan a los intereses políticos de cualquiera de los dos partidos y tampoco el PAN y el PRD pueden afirmar que los tres candidatos triunfadores en esos estados tengan la ideología de los dos partidos o que a cada partido le toca la mitad de los tres gobernadores; o sea, gobernador y medio al PAN y gobernador y medio al PRD. En cambio, el PRI sí puede decir que los nueve candidatos que postuló serán gobernadores del PRI, enteros y sin compartir, por eso es importante preguntar al PAN y al PRD: ¿qué ganaron?, al PRI le queda claro que ganó nueve gobernadores y que los otros tres que ganaron fueron priistas.

La declaración de Gabino Cué es la siguiente: “Mi compromiso es con la alternancia para hacer un buen gobierno y no compartidos, ni grupos, ni personas”. Y que no gobernará el PAN, PRD, PT, ni Convergencia.

Además, expresó su gratitud a Felipe Calderón y Andrés López Obrador.

La declaración de Mario López Valdez es la siguiente: “Seré un gobernador sin partido que llevará a cabo el proyecto de los sinaloenses. Yo renuncie al PRI. Todo mundo sabe que soy un candidato sin partido, un candidato ciudadano. Así fue el convenio que establecimos para ofrecerme la candidatura y aceptarla”.

El candidato ganador en Puebla, Rafael Moreno Valle dijo: “Mi gobierno será ciudadano y no estará supeditado a los intereses de mi partido y sus aliados, ni tampoco a los de Elba Esther Gordillo, aunque para la maestra mi respeto y mi cariño”.

Quién iba a creer que el PAN y el PRD, que ocuparon el primero y el segundo lugar en la elección presidencial del 2006, ahora en 2010 se tengan que sumar para tratar de ganarle al PRI en 12 gubernaturas y que únicamente logran ganar en 3 de ellas, o sea, en el 25%.

Cuando Beatriz Paredes asumió la dirigencia nacional del PRI, éramos la tercera fuerza electoral y actualmente somos la primera fuerza nacional, en 2007, 2008, 2009 y 2010, ganamos el primer lugar en todas las elecciones de los últimos cuatro años.

Y reitero: en 2010 volvimos a ser la primera fuerza electoral.

Esta elección fue muy complicada, jamás se había visto tanta polarización en una elección intermedia, el presidente Calderón presenta como saldo y como entorno de la elección del 4 de julio, un clima de confrontación política y una guerra perdida contra el crimen organizado.

Un gobierno desorganizado que va perdiendo la batalla contra el crimen organizado.

Llegamos a la elección con un ex candidato presidencial del PAN, Diego Fernández, secuestrado. A ese grado está la inseguridad en el país.

Llegamos con un candidato a gobernador del PRD en Quintana Roo, preso por presuntas ligas con el narcotráfico.

Llegamos, lamentablemente, con un candidato a la gubernatura por el PRI asesinado.

Ese es el ambiente en el que se desarrollaron las elecciones intermedias del 4 de julio.

Con un presidente de la República que dejó de serlo, para asumirse como jefe de su partido, apareciendo en los últimos 10 días previos a la jornada electoral, en cinco ocasiones en cadena nacional para hacer activismo político a favor de su alianza PAN-PRD, con el tema de la tenencia, dos veces con motivo del asesinato de nuestro candidato en Tamaulipas, otra con la desregulación fiscal y una quinta ocasión para dar datos falsos sobre el crecimiento del empleo.

Competimos contra un presidente de la República que utilizó los programas sociales en apoyo de sus candidatos y que utilizó irresponsable e ilegalmente, el aparato del estado para hacer grabaciones de conversaciones de actores políticos priistas y de difundir ilegalmente el contenido de las mismas.

Un gobierno de la República que presume e invita a sumarse a la lucha que ha emprendido por su cuenta contra la ilegalidad, la impunidad y el crimen organizado, encabezó en la ilegalidad grabaciones penadas por la ley, lo que quiere decir, que combate la ilegalidad con la fuerza del estado y al mismo tiempo utiliza la fuerza del estado para cometer ilegalidades en perjuicio de opositores políticos.

A Propósito…

1.- El licenciado Humberto Silva, quien fue importante funcionario con el licenciado Silverio Cavazos y a quien le tocó como secretario de Planeación, planear y proponer las grandes obras del gobierno anterior, comenta hoy en el periódico oficial del gobierno del estado, del cual es propietario y que en su carácter de dueño del periódico y funcionario del gobierno anterior, el licenciado Silva ha sido beneficiario del endeudamiento y por eso trata siempre de desviar la atención sobre las crisis de las finanzas públicas, herencia del gobierno anterior.

En el Editorial del Ecos se publica lo siguiente: “Un gran respiro financiero obtuvo el Instituto de Vivienda del Estado de Colima con la firma de un convenio entre el Gobierno del Estado y el Fondo Nacional de Habitaciones Populares, mediante el cual el Fonhapo condonó en un 50 porciento la deuda que el Ivecol sostiene con esta dependencia federal”.
“Pero antes de que empiecen las suspicacias respecto al origen de esta deuda, cabe decir que el débito no se refiere al incumplimiento de compromisos del organismo estatal con el federal, sino que el dinero fue otorgado para resarcir los daños causados en diversas viviendas durante el sismo de 2003”.
“La deuda ascendía a 12 millones 732 mil 41 pesos y, mediante este convenio, se reduce a 6 millones 413 mil 260 pesos a pagar en seis mensualidades. Una cantidad que no es menor y que de todas maneras habrá que pagar”.

“Además de recibir tan buenas noticias, la opinión pública se merece saber por qué el Ivecol no cumplió con sus compromisos financieros en 2003 ni en los años subsecuentes. Los avatares políticos que afectan el funcionamiento de otras dependencias estatales, no tendrían por qué haber retardado el pago de una deuda que data del sexenio de Fernando Moreno”.

Al respecto, le preciso al licenciado Humberto Silva lo siguiente:

1.- Efectivamente, con motivo del sismo del 2003, mi gobierno otorgó préstamos a miles de personas para que pudieran reparar sus viviendas y solicitamos un crédito al FONHAPO para prestarle a la gente, no para robarnos el dinero, sino para atender a los damnificados del sismo.

2.- El FONHAPO, y otros bancos, siempre le prestaron dinero al IVECOL, porque el IVECOL siempre fue solvente:

Al finalizar mi gobierno, dejamos en IVECOL una cartera por cobrar de cerca de 200 millones de pesos. Esto era producto del adeudo que miles de beneficiarios tenían con el IVECOL, a quienes habíamos otorgado crédito, vivienda, lotes con servicios, préstamo para mejoramiento de vivienda y para reparación, esto último con motivo del sismo.

El gobierno anterior tuvo dinero y cartera suficiente para haber pagado lo que se solicitó al FONHAPO que, como se publica, se convirtió en un adeudo de 12 millones 732 mil pesos y si les descontaron la mitad al actual gobierno, quiere decir que durante todo el sexenio anterior, no hicieron ningún pago y por eso se les acumularon los intereses normales y los moratorios.

Si tenían una cartera de 200 millones de pesos por cobrar, ¿qué hicieron con la cartera que les dejamos?, ¿si la cobraron, por qué no pagaron?, porque ese adeudo fue para préstamos a la gente.

Además de los millones que dejamos para ser cobrados, solicitaron un crédito por 163 millones de pesos.

Los bancos les dieron ese crédito porque, precisamente, el IVECOL tenía una cartera por 200 millones por cobrar y terrenos suficientes para garantizar el pago de dicho empréstito.

Pregunto: ¿qué hicieron con ese dinero?, ¿qué hicieron con la cartera y con el crédito, si entre ambos eran cerca de 360 millones de pesos?

Cabe destacar que el IVECOL cobró a la gente damnificada por el sismo, los créditos de hasta 60 mil peso que les dimos, pero no los enteraron al FONHAPO. Más aún, la gente dio como garantía de ese crédito su propia casa y hubo muchos casos en que, aun cuando ya habían pagado totalmente sus créditos, el FONHAPO no les liberaba sus garantías y ello ocurrió así porque el IVECOL no hizo los pagos respectivos al FONHAPO.

El IVECOL llegó a su punto de quiebra al tener adeudos por casi 170 millones de pesos, ello significa que lo dejado como adeudo en el 2003, para ayudar a las personas del sismo, es una minucia, comparado con todo lo que dejamos por cobrar y los activos inmobiliarios, muchos de ellos vendidos por el gobierno anterior.

Qué bueno que se toca el tema del IVECOL para así entrarle a fondo a la discusión de este tema, pues me han informado el crédito contratado por el gobierno anterior a nombre del IVECOL, no entró jamás al IVECOL.

Qué bueno que un ex funcionario importante del gobierno anterior como el licenciado Jorge Humberto Silva Ochoa, le entre al tema de los adeudos y defienda a Silverio Cavazos.

Eso demuestra que el licenciado Silva Ochoa es agradecido, pues como beneficiario del endeudamiento, él y su periódico están obligados a desviar la atención sobre la deuda que dejada por el gobierno anterior.

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