sábado, 7 de marzo de 2009

El Acuerdo, El Engaño Y El Coraje

El 25 de febrero, día establecido en la convocatoria del PRI como la fecha para el registro de los precandidatos a la gubernatura, se celebró en la ciudad de México una reunión cuyo propósito era postular un candidato de unidad, surgido de una terna integrada por Mario Anguiano, Arnoldo Ochoa y Rogelio Rueda. A dicha reunión asistieron, además de los tres mencionados, la dirigencia nacional del PRI y el líder del priísmo en Colima.

La reunión, que duro varias horas, no logró el propósito que la convocó: un candidato de unidad que se registraría ese día 25 y que se presentaría al priísmo en la convención del 15 de marzo. Al no lograrse los consensos, se tomó un acuerdo: que los tres se registraran ese día por la tarde en el Comité Directivo Estatal del PRI y se acordó también que, al no haberse logrado un candidato de unidad ese día que se registrara sólo uno, se realizarían otras reuniones con los precandidatos registrados para lograr el consenso de un candidato de unidad y que mientras tanto, se programarían eventos concurrentes con la asistencia de los tres, pero siempre en el ánimo de que a la convención del 15 de marzo llegara un candidato de unidad.

El acuerdo del registro de los tres en la práctica no se cumplió, porque el licenciado Héctor Michel que no acudió a las pláticas conjuntas en el PRI Nacional decidió ese día registrarse y al parecer el líder del priísmo en Colima pidió la opinión de los otros tres aspirantes ellos estuvieron acuerdo en que el licenciado Michel se registrara.

En el análisis que se hizo en la ciudad de México, según lo han platicado y publicado los propios participantes, se acordó también que en la búsqueda de los consensos, una vez registrados los tres, se obtendría información de la Procuraduría General de la República para el caso de la vinculación familiar con una persona detenida por narcotráfico de uno de los aspirantes.

El propio Mario Anguiano así lo relata al periódico El Coliman:

“Cuando nos reuníamos los que nos reunimos, y que se hacían algunas reflexiones respecto a las encuestas, hubo la honestidad de todos en reconocer que el que estaba mejor posicionado en el ánimo de la población era el caso de su servidor”.

“Pero también es justo decir que había algunos elementos que metían cierta inquietud, de manera particular en el Comité Ejecutivo Nacional y que decían “queremos tener la tranquilidad nosotros” y en el caso mío cuando lo plantearon yo les dije que esta absolutamente de acuerdo, si era necesario pasar una nueva etapa, nosotros teníamos la disposición de hacerlo”.

Efectivamente, el problema de Mario, al analizar su rentabilidad electoral, no eran las encuestas, sino la vinculación familiar y la de un colaborador vinculados al narcotráfico y así se determinó en esa reunión pasar, como bien lo dice Mario, a la otra etapa, ya no a la de las encuestas, sino al análisis de las debilidades y las fortalezas de cada uno de los aspirantes.

Mario dice: “Había una serie de inquietudes y de dudas respecto del Comité Ejecutivo Nacional y de nuestra parte dijimos que no teníamos absolutamente ningún inconveniente en que hiciéramos una solicitud ante el Procurador General de la República para que revisara en todos sus expedientes, si había un solo elemento real en contra mía”.

“Establecimos el compromiso y lo ratifico aquí: si hay un solo elemento que tenga la PGR de alguna irregularidad que yo haya cometido, el compromiso es que yo me retiro del proceso electoral y me sumo a trabajar a favor de quien tenga mayores probabilidades de llegar a ganar la elección y en este caso, nosotros pasamos un segundo filtro, porque si la información que saquemos de la PGR determina que no hay ninguna irregularidad cometida por su servidor, entonces yo llego a la etapa final.”

Efectivamente, había que sacar la información de la PGR, de sus dependencias especializadas en el tema de narcotráfico y delincuencia organizada, entre ellas la SIEDO (Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada).

Mario dice: “Nosotros mostramos un documento que nos entrego el delegado de la PGR de Colima, donde nos dice que después de revisar todos los expedientes, no se encontró nada en contra mía. Sin embargo hay un segundo párrafo donde señala que en lo referente al narcotráfico no hay nada, pero en lo relacionado a la delincuencia organizada – dice – eso depende de la SIEDO”.

“Entonces como está ese parrafito que presenta algunas inquietudes, nosotros dijimos que no tenemos ningún inconveniente en someternos a la investigación que sea de parte de la SIEDO”.

“Todas las acusaciones que han querido endilgarme a mí, no han sido por alguna acción cometida por mí, siempre por personas, por lo de mi hermano y luego por lo del oficial mayor”.

Efectivamente, Mario mostró el documento de la delegación de la PGR y todos sabemos que los temas del narcotráfico y delincuencia organizada están concentrados en la SIEDO, porque sería muy peligroso que en las 32 Delegaciones de la PGR de los Estados tengan esa información, más cuando es pública la infiltración del narcotráfico en la PGR y en las Delegaciones Estatales, de ser así, ahí sus cómplices policíacos les darían a los narcos la información de todas las averiguaciones en que estuvieran involucrados.

Yo recuerdo, cuando era gobernador, que en ocasiones venían a Colima funcionarios de la PGR, sin avisar a la delegación estatal, en la cual se enteraban después de que estos se habían ido.

Tiene razón Mario: las acusaciones que se le han endilgado, como él dice, no han sido por alguna acción que él haya cometido, nunca nadie ha hecho ese señalamiento, tiene razón él, siempre ha sido por personas, por lo de su hermano, señalamiento que he hecho yo a partir de que él lo confesó y luego, como él dice, por lo del oficial mayor, señalamiento que yo nunca le he hecho, pero que él lo acepta y tiene razón: él lo propuso para ese cargo en el ayuntamiento y se supone que lo conoce bien y asumió la responsabilidad de proponer su nombre al cabildo.

Ese es el problema de Mario, su problema es de tipo político, porque aspira a un cargo político, al de gobernador del Estado, su problema no es jurídico en el caso de su hermano, sino familiar y en el caso de su colaborador es de responsabilidad política al proponerlo y jurídica también, porque la ley en este caso así lo señala: que el superior jerárquico será responsable de las propuestas o de la contratación de las personas en el ámbito de sus atribuciones; así pues, él lo propuso y le entregó el nombramiento.

Que quede claro, yo no estoy señalando a su oficial mayor ninguna conducta ilícita. Mario declara que esa es una de las inquietudes y preocupaciones que están a investigación ante la SIEDO. Lo dice él, no yo.

Por lo anterior, no hubo candidatura de unidad en favor de Mario.

El día 25 de febrero, día del registro, los simpatizantes de Mario daban como un hecho que asistirían al registro de Mario como candidato único y además, fueron convocados un día antes para eso, y cabe destacar en apoyo a eso, que el periódico Avanzada publicó un día antes del registro que ya se había logrado la candidatura de unidad en favor de Mario y que los otros aspirantes habían estado de acuerdo.

Así, el equipo de Mario, y el propio partido, organizaron el registro para las 18 horas del día 25, creyendo que había un candidato de unidad como resultado de las pláticas en la Ciudad de México.

La propia Presidenta y el Secretario General del Comité Estatal, se enteraron hasta después de la una de la tarde que no había candidato de unidad y según dijeron a los otros aspirantes por la noche de ese día, ellos habían convocado a la gente para el candidato de unidad que fuera y no alcanzaron a cambiar el mensaje de que la unidad no se había dado y al fallar la operación política, al juntar los cuatro registros con el 90% de partidarios de Mario, que se sintieron engañados al ver que asistían al registro no de uno, sino de cuatro, el enojo por el engaño se tradujo en abucheos, gritos y sombrerazos.

Rogelio, Arnoldo y Mario convinieron en México que nadie invitaría más de 100 partidarios al registro conjunto. A Michel ni le avisaron para que convocara a los suyos y los convocados de Mario ya estaban avisados desde un día antes, sin límite de asistencia; por eso se explica, como lo reconocieron los dirigentes del partido, los autobuses que movilizaron y que ese acuerdo de registrarse de manera conjunta sin porras y sin mantas lo cumplieron los que sabían del acuerdo, los simpatizantes de Mario que no lo sabían o que no les avisaron, no tenían por qué cumplirlo, ellos iban apoyar a Mario que sería candidato único, aplaudirlo y a victorearlo.

Así, asistió en pleno el sindicato del Ayuntamiento de Colima, más sus nuevos 125 sindicalizados, más de 600 trabajadores del municipio de Colima asistieron a apoyar a su candidato y abuchear a todos los demás; desde luego, su dirigente, que encabezó los abucheos, es Héctor Arturo León Alam, que por cierto estuvo preso y sentenciado.

La burocracia municipal se sintió engañada, porque al llegar al evento se dieron cuenta que el registro no era de uno, sino de cuatro.

A mí me llamó por teléfono la dirigencia del partido en Colima y me invitó al registro colectivo de los tres, ni ellos sabían lo de Michel. Cuando llegué al PRI algunos simpatizantes Mario se me acercaron y cándidamente me dijeron: “que bueno licenciado que vino al registro de Mario”, pues sí, aquí estamos, atendiendo la invitación del partido.

De los asistentes al evento, que eran aproximadamente 800 personas, casi 600 fueron convocados por los amigos de Mario, quienes, eufóricos primero y engañados después, expresaron su enojo mediante abucheo.

Era lógico, un día antes fueron convocados a una fiesta en la que su candidato sería ungido en la unidad del priísmo y sólo uno se registraría, la fiesta la echaron a perder tres aspirantes más que no se quisieron sumar a su candidatura y que hasta el momento, no lo han hecho.

La desilusión y el engaño bajo el manto del anonimato, provocó que abuchearan a un servidor, a Rogelio, Arnoldo y a Michel, a quienes consideraron un estorbo a sus aspiraciones.

Por lo que a mí toca, el abucheo me lo tengo merecido y si por estar en contra del narco me abuchearon, hay abucheos que honran, porque deslindan, definen e identifican.

En lo particular, me satisface mucho decir que como gobernador nunca me abuchearon los miembros de mi partido y en los primeros cinco años como ex gobernador tampoco lo hicieron los priístas, así que si en el sexto año como ex gobernador me abuchearon un grupo de priístas simpatizantes de Mario Anguiano, me satisface mucho que haya sido por el hecho de haber señalado que no estoy de acuerdo con que la política y el narcotráfico estén vinculados y por decir, ahora y siempre, que el PRI no debe postular a nadie vinculado, aunque sea familiarmente, con el narcotráfico.

Ese día 25, en su intervención Mario dijo que no obstante que estaba arriba en las encuestas, no había sido registrado como candidato de unidad, pero no le dijo a la gente, y sobre todo a sus enardecidos y engañados partidarios, que no había sido candidato de unidad porque faltaba la información de la Procuraduría General de la República y se presentó él mismo como el mártir de la fiesta y los otros precandidatos y un servidor como los malosos del festejo preparado para Mario.

Al terminar el evento, salí junto con mi esposa y mi hija por en medio del grupo que había lanzado los abucheos, la mayoría me saludó de mano para ocultar su vergüenza y decir: yo no fui.

Los abucheos no fueron de más de 100 personas, muchos de ellos eran los mismos que en el 2002 tomaron el edificio del partido, cuando Gustavo ganó la elección interna, en aquel tiempo simpatizaban con Jesús Orozco y ahora con Mario Anguiano son los mismos, muchos de ellos también son los que respaldaron a Carlos Vázquez cuando fue presidente municipal y le dieron la espalda al PRI.

Hayan sido pocos o muchos los abucheadores simpatizantes de Mario, no son suficientes para ganar la elección, la elección no se gana con 100 o 200 gritones, se va ganar con 100 mil votos, tienen el mío que será para el PRI, pero si ya tiene los otros 99,999, le pueden mentar la madre a quien quieran y festejar el triunfo anticipado.

Nos vemos mañana.

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viernes, 6 de marzo de 2009

Los Mensajes del Crimen Organizado y la Política

Está claro que a quien más perjudica el reportaje de Proceso es al PRI, y esa es la razón por la que hemos argumentado, al igual que lo hizo el señor gobernador, que el origen de su publicación es panista. También es un ataque injustificado al gobernador del estado y a su familia y la razón principal es porque es el líder del priísmo en el estado, lo cual refuerza el argumento de que el origen de la publicación es el PAN, que busca atacar al PRI y a los gobiernos priístas.

La publicación de Proceso no es con el propósito de que los colimenses lo crean o no, la gente de Colima sabe muy bien en qué partes del reportaje dice la verdad Proceso y en qué parte hace afirmaciones sin fundamento.

Es correcto que se descalifique dicho reportaje en las partes en las que no aporta prueba alguna, como también es correcto que veamos con preocupación las afirmaciones que hace y que son irrefutables. Proceso no aporta prueba alguna de las acusaciones que hace al gobernador y su familia y esto lo debemos reprobar.

La intención del reportaje es para que a nivel nacional, la gente en este proceso electoral ligue al priísmo con el narcotráfico, con la corrupción y con las actividades ilícitas, porque con ese discurso nos sacaron de la presidencia en el año 2000 y ahora, el PAN y sus instrumentos de poder con los que cuenta: Gobernación, PGR, AFI, etc., etc., han emprendido la campaña contra el PRI y sus gobiernos locales, acusándonos de no apoyar la lucha contra el narcotráfico.

La discusión nacional del PAN y del PRI sobre este tema no tiene nada que ver con el precandidato Mario Anguiano, ni el objetivo del PAN nacional es el estado de Colima; no, su objetivo es la Cámara de diputados y por eso acusan al PRI de que las cámaras federales no aprueban las reformas legales que combaten al narcotráfico, porque pretenden mandarle el mensaje a la gente de que no voten por el PRI en la elección de diputados federales, porque los diputados priístas según ellos y los senadores del PRI no aprueban esas leyes.

Desde luego que esa es una mentira, porque a Fox el PRI le aprobó una ley contra el narcomenudeo y Fox la vetó.

La campaña en contra del PRI emprendida por el PAN a nivel nacional con el tema del narcotráfico, es eso, una campaña nacional, porque las encuestas actuales nos dan como seguros ganadores de la elección federal del 2009 y el PAN como gobierno federal no tiene argumentos para ganarnos la elección por los lamentables ocho años panistas que hemos padecido en el país.

Actualmente el PAN tiene 207 diputados federales y no ha podido gobernar en sus tres primero años en los que se supone que estaba su fuerza, imagínense si el PRI como se espera tiene más de 200 diputados en el 2009, o logra la mayoría en la cámara, el gobierno panista no gobernara los próximos años, lo tendrá que hacer con el PRI y eso es lo que el PAN quiere evitar con su campaña de desprestigio.

Colima es tan sólo el pretexto, el argumento y lo es porque aquí tenemos un aspirante a la gubernatura que tiene vínculos familiares con el narcotráfico.

El discurso de Beatriz Paredes en Querétaro, el 4 de marzo, en contra del narcotráfico, no es guerra sucia en contra de Mario Anguiano, ni va dirigido a él el discurso, va dirigido a la nación como un compromiso público del priísmo nacional de no relacionar al partido con el narcotráfico y de sumarse a fondo en contra del crimen organizado.

Que no vayan a salir los defensores de Mario, con que hay una guerra sucia del priísmo nacional y de su dirigencia en contra de él por su vinculación familiar con el narcotráfico. No: es una definición muy clara del PRI nacional ante el problema del crimen organizado y es una clara respuesta al PAN de las acusaciones sin fundamento en contra del PRI.

Desde luego, localmente hay a quienes no le van a gustar, sobre todo a quienes defienden y justifican que el narcotráfico y la política se vinculen.

El artículo de Proceso, reitero, es del panismo en contra del PRI y es una muestra de cómo van a actuar en la campaña electoral en los estados que postulemos candidatos ligados al narcotráfico.

Y también reitero que dicho reportaje hace afirmaciones sin fundamento, como en el caso del gobernador y su familia, pero también presenta afirmaciones sobre los familiares de Mario Anguiano que son irrefutables y no se deben confundir unas con las otras, ni para acusar de manera general, ni para exonerar de manera general.

En el caso de Mario Anguiano no hay ninguna duda: el reportaje de Proceso presenta pruebas de que cuando menos tres de sus familiares están presos por el delito de narcotráfico, Humberto Anguiano Moreno, Gustavo Anguiano Gutiérrez y Leonel Anguiano Salazar.

Sobre Humberto y Gustavo hay una prueba de que están sentenciados y presos por narcotráfico y eso no es invento mío, porque lo es el propio documento de la Dirección General de Prevención y Readaptación del Gobierno del Estado, en el que solicitan la preliberación anticipada y además, Proceso publica la sentencia ya conocida en Colima del hermano de Mario, así como su número de expediente que lo sustenta.

Sobre el oficio que suscribe el licenciado Roberto Pizano para solicitar la preliberación anticipada de estos dos familiares de Mario Anguiano, no constituye ninguna prueba que afecte al gobernador y a su familia, porque es un trámite normal que las autoridades hacen a petición de familiares y como en el oficio se indica, si es que legalmente procede.

Ese oficio le fue entregado a la Secretaria de Gobernación de un gobierno panista, porque es la dependencia federal que autoriza las preliberaciones, cuando se trata de sentenciados por delitos federales. Entonces, la secretaria de Gobernación tenía esa información, por eso no debe de extrañar que lo hayan publicado. ¿Quién más tenía ese documento?

Lo que sí hay que decir, es que el trámite fue indebido y por eso no procedió y yo creo que Roberto Pizano debió haberlo evitado y no tramitarlo, porque él sí sabía que en el resolutivo sexto de la sentencia, en el caso de Humberto, se le negaban los beneficios de una preliberación anticipada por el tipo de delito que fue sentenciado.

Pero lo que si prueba el documento es que los dos familiares de Mario están sentenciados por delitos contra la salud y que el trámite se hizo de manera conjunta con los dos familiares del alcalde con licencia y que además, ese trámite se hizo para beneficiar a los familiares del alcalde, por eso le pidió al Senador Rogelio Rueda su intervención, porque sabían que era un trámite que normalmente no procede.

El artículo de Proceso también afirma que Leonel Anguiano Salazar está preso por narcotráfico y esto no lo invento yo sino que lo publicó Proceso y lo sustentó con dos expedientes, cuyos números son el 141/93, radicado en el primer tribunal unitario de circuito, y en el 230/89, del Juzgado segundo de distrito de Nuevo Laredo.

También dice el artículo, que el señor Germán Torres Anguiano fue ejecutado el 5 de junio de 2006, en Jalisco, y eso también es un hecho cierto, porque cuando sucedió ese hecho, se publicó en la prensa de Guadalajara, pero además, Proceso afirma que en el expediente 141/93, el señor Germán Torres fue consignado en el mismo asunto del señor Leonel Anguiano Salazar, primo de Mario Anguiano.

Además, la revista Proceso dice que en el expediente citado se acredita lo relativo al rancho Ángeles del Infierno, en Tecoman, en el que asienta que fue propiedad de Rafael Caro Quintero, quién está actualmente preso por narcotráfico, y que después, ese rancho fue comprado por el señor Germán Torres Anguiano, ya fallecido.

Entonces, si hay una relación documentada y probada con números de expedientes, sentencias publicadas, personas detenidas y otras fallecidas, que son irrefutables, que cuando menos tres familiares de Mario Anguiano están sentenciados por narcotráfico, en hechos ilícitos diferentes, y que uno de ellos fue consignado junto con el señor Germán Torres Anguiano.

Fue el propio Ecos de la Costa el primer periódico en Colima en publicar que el señor Germán Torres Anguiano era narcotraficante y que tenía relación con el senador Jesús Dueñas, el cual lo desmintió, como también lo hizo el señor gobernador, cuando el Ecos de la Costa le quiso atribuir a él esas declaraciones en contra del senador Dueñas.

Creo que es muy correcto que los colimenses salgamos en defensa del gobernador, porque no le prueba nada, ni a él ni a su familia, pero no se debe mezclar su defensa con la de Mario Anguiano y la de sus familiares, porque está debidamente acreditado y reconocido por el propio alcalde con licencia, que al menos tres de sus familiares están actualmente presos por narcotráfico.

Es cierto: jurídicamente, el alcalde no tiene ninguna responsabilidad penal sobre eso, pero es evidente y pública la relación familiar del alcalde con varias personas sentenciadas por narcotráfico y no es el hecho aislado de que nada más sea su hermano, sino es el entorno familiar y no de cualquier persona, sino de quien aspira a gobernar Colima, cuando precisamente el narcotráfico ha generado una violencia inusitada en nuestro estado, con siete ejecutados en un mes.

A lo anterior, debemos agregar que el día de ayer las autoridades dieron a conocer que hubo dos nuevos ejecutados, uno de ellos, según se informa, fue identificado con el nombre de Julio César Salazar Sánchez, originario de Ticuizitan, Colima, que estuvo preso seis años por delitos contra la salud y que, coincidentemente, es hermano de un funcionario del ayuntamiento de Colima, nombrado en esta administración municipal y al parecer, también es primo de un alto funcionario del gobierno municipal de Colima.

Entonces, la pregunta es: ¿son simplemente coincidencias, que vinculan al alcalde con sus familiares y a funcionarios del ayuntamiento de Colima con estos hechos? ¿Soy yo el causante de que estén presos los familiares de Mario? ¿O soy yo el causante de las ejecuciones atribuidas por las autoridades al narcotráfico?

Mi posición es muy clara: el PRI no debe postular ningún candidato vinculado con el narcotráfico.

Mi postura no es en contra del PRI, es en contra de la vinculación de la política con el narcotráfico.

Están en contra del PRI quienes defienden y justifican el narcotráfico y pretenden imponer un candidato vinculado familiarmente con narcotraficantes.

Mario no es el PRI y cualquier expresión en su contra, no divide al partido, en mi caso, mis expresiones me definen y me ubican dentro del PRI que no comparte la idea de vincular al partido con el narcotráfico.

Los mensajes que el crimen organizado está dejando junto a los ejecutados, no son invento de nadie, son una realidad que, desgraciadamente, a todos preocupa.

Los mensajes que algunos actores políticos nos envían, también preocupan, porque son en el sentido de que dentro del PRI debe de haber unidad en torno a un precandidato vinculado familiarmente con el narcotráfico. Los mensajes del crimen organizado y los mensajes de esos actores políticos preocupan gravemente, porque ambos mensajes representan la degradación de la vida en sociedad y del Colima seguro que una vez fue y la degradación de la política que nos quieren imponer, con el pretexto de la unidad del partido y nada más dañino para el PRI que eso.

El compromiso de unidad es con el partido, con nadie más.

Nos vemos mañana, pasado mañana, el lunes y, por supuesto, el martes, que es de compromiso.

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miércoles, 4 de marzo de 2009

El Vuelo Del “Ave Azul”

Es lamentable que el semanario Proceso haya publicado afirmaciones que vinculan a familiares del gobernador Silverio Cavazos con actividades delictivas, sin haber publicado ninguna prueba que sustente, en ese caso, lo publicado por Proceso.

Esta no es la primera vez que ocurre, ya sucedió en el 2003 y en el 2005, cuando se vinculó al gobernador y a los ex gobernadores.

El Ecos publica: “El gobernador Silverio Cavazos Ceballos, aseguró que son difamaciones y calumnias en su contra las que se publican en el semanario Proceso que comenzó a circular el pasado domingo y en donde se vincula a dos de sus hermanos con el narcotráfico y se asegura que la de Colima será una narcoelección”.
”El gobernador lamentó que en la información publicada por el semanario sólo se citen informes de inteligencia pero sin documentar nada y sobre todo el que se cometan errores garrafales, aunque aseguró que los principales beneficiados con la publicación son los panistas”.

Como en su tiempo lo hicimos, quienes como gobernadores o ex gobernadores fuimos difamados y nunca se nos probó nada que nos vinculara al narcotráfico, en su momento exigimos a los medios nacionales que así lo publicaron, que hicieran las aclaraciones pertinentes, el Gobierno del Estado deberá exigir a la revista Proceso una disculpa pública, por difamar sin pruebas al señor Gobernador y a su familia.

En la última semana del mes de noviembre del 2003, a diez días de la elección extraordinaria de Gustavo Vázquez, el noticiero de Joaquín López Doriga hizo un señalamiento sobre mi persona, le llamé y le hice la aclaración correspondiente y el prestigiado periodista de canal dos, hizo la corrección correspondiente.

Ahora, el gobernador dijo: “Yo pienso que tratan de beneficiar directamente a los candidatos de Acción Nacional, (aunque) yo no creo que la contadora Martha Sosa sea quien participe activamente de estas situaciones. Sin embargo, creo que en su partido sí hay algunos que en el ánimo de enrarecer el ambiente vayan a hacer este tipo de manifestaciones”, refirió.

Es lógico que Acción Nacional, que gobierna el país, en los hechos no tiene una obra de gobierno que reconozca la gente, no tiene una política exitosa en materia de seguridad pública y el combate al narcotráfico, no ha tenido una política económica que detenga la inflación y la incontenible alza de combustibles y productos básicos, es un hecho que el PAN ha devaluado en un 60% el peso en los últimos cinco meses y en consecuencia, no tiene argumentos para convencer al electorado y ganar la elección nacional en el 2009, no tiene, tampoco, argumentos para ganar las seis gubernaturas de los estados.

La única posibilidad que tiene el PAN de ganarle al PRI, es que nos vincule con la corrupción y el narcotráfico y por eso recurre a estas estrategias en contra de gobernadores priístas, como es el caso del Licenciado Silverio Cavazos, a quien se acusa sin pruebas.

Muestra de lo anterior es la declaración del ahora ex secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, quien afirmó irresponsablemente hace unos días, que el Licenciado Salinas se había robado la mitad de la partida secreta. La jugada panista era clara: que un secretario panista que fue priísta en el gobierno de Salinas lo acusara, y que la gente nos vinculara nuevamente con la corrupción, pero fracasaron los panistas, Luis Téllez, está en la calle por mentiroso, lo corrieron ya.

El gobernador dijo que: “si él tuviera algún nexo con el crimen organizado, su gobierno no se caracterizaría por estar combatiendo con tanta profundidad el narcotráfico, ni el narcomenudeo; el único documento que muestran es una petición que me hacen en una audiencia, y para eso voy a las audiencias, para atender las peticiones de la población”.
“Por lo anterior, consideró que a lo largo del proceso electoral seguirá siendo blanco de muchas más difamaciones y calumnias como la anterior, en donde sólo se hacen elucubraciones personales del reportero y se citan informes de inteligencia, pero sin ningún sustento que pueda avalarlos”.

Por eso es importante rechazar las acusaciones sin sustento.

“El gobernador, en ese sentido, aseguró que esos no son temas nuevos para los colimenses, pues ya se habían dado a conocer cuando fue candidato a la gubernatura.”

Efectivamente, no son temas nuevos, cada que hay elecciones, el PAN lo saca y qué bueno que eso le queda muy claro al gobernador, cuál es el origen y el propósito de las acusaciones sin fundamento, como las que han hecho en contra de su familia.
“El gobernador dijo que la publicación lo único que busca es enlodar y faltarle al respeto a los colimenses al asegurar que aquí todos están metidos en el narco. Silverio Cavazos dijo que parte de esta campaña en su contra se debe a que muchos priístas y no priístas, están molestos con las altas calificaciones y los grados de aceptación que tiene entre la gente”.

Tiene razón el señor gobernador, se le falta el respeto a los colimenses al asegurar que aquí todos están metidos en el narco, la gran mayoría de los colimenses nada tenemos que ver con esas conductas ilícitas y si bien es cierto que algunos sí tienen vínculos familiares con narcotraficantes, no quiere decir que todos las tengamos.
”A pregunta expresa, manifestó tener conocimiento de los posibles responsables de la publicación, destacando que los hay tanto al interior del PRI como al exterior”.
Lo más pertinente es que si hay responsables al interior del PRI, se den los nombres, de quiénes desde adentro han vinculado a familiares del gobernador en esas actividades, porque no se vale en el anonimato denunciar sin probar, por eso yo, desde el 17 de diciembre, he señalado públicamente y con mi nombre, los vínculos familiares de Mario Anguiano con una persona detenida por narcotráfico y lo he hecho con pruebas, la más importante de ellas es la confesión del propio Mario y después, por la sentencia publicada.

Por eso, coincido con el señor gobernador: no se debe acusar sin pruebas.

Al continuar la entrevista, se le insistió al gobernador sobre quiénes podrían estar detrás de la publicación, y dijo que no dará a conocer los nombres, pues basta con que él los conozca y dijo que en su momento, podría valorar si estaría iniciando algún procedimiento jurídico al respecto.

Sin embargo, insistió en que espera más difamaciones, “normalmente cada tres años hay un programa específico del PAN que se llama “Ave azul”.

Efectivamente el “Ave azul”, ha iniciado su vuelo en Colima, recordemos que en una elección anterior el Partido Acción Nacional contrato una avioneta para aventar volantes donde nos acusaba de narcotráfico, y eso se va a repetir, porque así juega Acción Nacional y un ejemplo muy claro son las acusaciones que le hicieron las últimas semanas al candidato a gobernador de Jalisco por el PRI, Arturo Zamora y que de ir arriba en las encuestas perdió ocho puntos en dos semanas y perdió la elección por dos puntos, la PGR declaró en contra de Arturo Zamora y después de la elección, la propia PGR declaró que no era cierto.

En mi caso, fue el ya fallecido subprocurador de la PGR, José Luis Vasconcelos, el que involucró mi nombre y después se desdijo. Por eso, hay que rechazar las afirmaciones sin pruebas que hace Proceso sobre los familiares del señor gobernador.

Por otra parte, hay que tener mucho cuidado sabiendo cómo juegan los panistas que acostumbran acusar sin pruebas, como dice el gobernador y como lo han hecho en otras elecciones, y me consta, se debe tener cuidado de no postular a ningún candidato cuando existan pruebas de que hay algún vínculo familiar con alguien que fue o está sentenciado por narcotráfico.

El gobernador a pregunta expresa respondió: ”¿Usted descartaría que esta información o esta aseveración provengan del interior del PRI?”, se le preguntó.

“Yo no tengo ahorita la seguridad de que sea así, sin embargo, sí tengo entendido de que haya una campaña bien estructurada por parte de Acción Nacional en contra del gobernador, que porque estoy muy bien calificado, es parte del trabajo que he hecho”, respondió.
“Son reediciones de lo que dijeron ya hace algunos años, y por ciento, no les funcionaron, no veo por qué ahora pretendan que les funcione”.

A pregunta expresa, el gobernador consideró que a nivel nacional el tema del narcotráfico será el que impere durante el proceso electoral; como bien le dijimos al presidente de la República, es un tema que no se debería de politizar. Sin embargo, al politizarlo Acción Nacional y su presidente nacional, que también se atengan a las consecuencias”.

Coincido con el señor gobernador: lo dijimos aquí desde hace varios meses, el narcotráfico será el tema en la contienda electoral. Y el “Ave Azul” ya empezó a volar en Colima, difamando al señor gobernador. Por fortuna, al líder del priísmo le queda claro de dónde vienen los infundios y sobre todo, quiénes son los verdaderos enemigos del PRI.

A Propósito…

1.- ¿Por qué se enojan, si lo único que hice fue hacer obvio un hecho? De mi parte, no hubo insultos, ni adjetivos. Tampoco hubo injurias a nadie. Simplemente, destaqué el hecho de que tanto el semanario Avanzada, como la revista Proceso usaran la misma fotografía, sólo que Avanzada está fechado el 28 de febrero. Simplemente eso fue.

Por eso pregunto y me pregunto: ¿Por qué se enojan?

Ahora bien, si lo que les molestó es el hecho de que escribiera que cualquier duda o aclaración que tuvieran, la hicieran en Avanzada o con el corresponsal de Proceso, ojalá nadie les pregunte nada, porque se enojan y terminan insultando a la gente.

Pero afortunadamente, Avanzada reconoce las coincidencias que yo cité, la foto y que el corresponsal del Proceso en Colima es el Director Editorial de Avanzada, así queda claro, yo no los acusé y como ellos dicen que nada tuvieron que ver, entonces nos quedaremos con el argumento del señor Gobernador, en el sentido de que los responsables de la publicación fueron los panistas.

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viernes, 27 de febrero de 2009

Narcopresidente, Narcogobernador ¿Narcocandidatos?

El título preocupa, pero aparece como causa de disputa entre el PAN y el PRI, entre el presidente de la república y los gobernadores.

El PAN, en voz de su presidente pendenciero, Germán Martínez, acusó de la violencia, la criminalidad y el narcotráfico al PRI, que ya no gobierna a nivel federal desde hace casi nueve años; a su vez, el PRI ccalificó estas irresponsables declaraciones sin fundamento como una estupidez del presidente del PAN, y el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, entró a mediar y reconoció que fue en el sexenio de Vicente Fox, por desatención, la causa de la violencia y la criminalidad y el aumento del narcotráfico.

El Secretario de Gobernación deslindó al PRI y de manera clara, culpó al gobierno de Vicente Fox. Pero en el fondo de esta discusión, está la clara intención de los panistas de vincular al PRI con el narcotráfico, porque saben muy bien que la obra de gobierno de Calderón, con más de 10 mil 500 ejecutados, la inflación más alta de los últimos diez años, el desempleo más elevado de la última década y la crisis económica que nos aqueja, serán los factores reales que harán que el PAN pierda las elecciones en este año.

Los panistas saben que si logran vincularnos con el narcotráfico, tendrán un argumento electoral a su favor, a pesar de ser ellos quienes lo han solapado y permitido y un ejemplo es el gobierno de Fox y otro es que en el gobierno de Calderón, los cárteles de la droga penetraron a la AFI y a la SIEDO y por eso están presos quienes antes dirigieron estas agencias gubernamentales.

Ese es el tema en el debate nacional: el narcotráfico y la política y ahora, el PAN habla de narcogobernadores, por ello, para que veamos cómo la prensa ha manejado este tema, reproduzco las siguientes colaboraciones, sólo como ejemplos.

“Estará de secretario porque es cuate del Presidente, será sinónimo del bajo perfil en el gabinete, lo descalificarán como interlocutor los líderes empresariales, pero cuando Gerardo Ruiz Mateos dijo que el próximo presidente podría ser narco tenía toda la razón del mundo”.

“No llegó a esa conclusión durante las horas de su vuelo a París, ni reflexionando frente a la arbolada vista de su oficina en los límites de la colonia Condesa. La oyó en Los Pinos. Y se la oyó a su jefe. Por eso, cuando el gobierno federal esquivó la alerta del secretario de Economía, la cúpula priísta se sorprendió: gobernadores, coordinadores parlamentarios y dirigente nacional escucharon la misma reflexión en una áspera, catártica reunión con el presidente Calderón”.

“—Y si no hacemos algo entre todos, el próximo con el que se van a sentar aquí a platicar va a ser un narco —les advirtió el primer mandatario cuando el encuentro de tres horas se fue tensando, según confiaron varios asistentes a este reportero”.

“Hace dos viernes se armó la encerrona en la residencia oficial. Llegaron los convocados, se saludaron y luego luego fuego. Primero hablaron algunos de los mandatarios estatales del PRI. El tono fue de reclamo: se quejaron de que el PAN usa como banderas la inseguridad y la crisis económica para golpear a nivel local. Les contestó rápido el primer mandatario: reclamó en algunos casos de manera individual, con datos y cuestionamientos en la mano, la falta de compromiso de ciertos gobernadores con el combate al crimen. Los priístas se sintieron regañados, así que cuando terminó de hablar Calderón, Beatriz Paredes canalizó en un discurso la incomodidad y furia tricolores”.

“Ya abierta la puerta del debate, se siguieron los aludidos: Ismael Hernández, de Durango, advirtió traer una carta de sus alcaldes con exigencias concretas; Calderón le respondió que cuántos de ellos estaban libres de nexos con el crimen organizado. Fidel Herrera, de Veracruz, reclamó que en la elección pasada el PRI sacó de sus listas a un candidato porque de Los Pinos llegó el aviso de que era narco; y ahora ese mismo hombre compite por el PAN. Desfilaron otros más (destacó también la intervención, en tono fuerte, de Humberto Moreira, de Coahuila) y cerró Beltrones sintetizando la dureza”.

“Calderón agradeció la presencia y cada quien a su casa. Fueron tan ásperas las formas, que se estableció un “pacto de silencio” para que nadie revelara lo sucedido. En ese empedrado camino, el Presidente se quejó de la inacción de Fox y recetó la declaración sobre el posible próximo presidente narco. Seguro Ruiz Mateos lo oyó antes de viajar a Francia. Lo que hizo allá fue repetirlo”. (Carlos Loret de Mola, El Universal, 24/Febrero/2009).

El segundo ejemplo apunta al mismo sitio. Juzgue usted:

“Calderón vs. Gobernadores, ¿hasta dónde?

¿Por qué el gobierno y su partido eligen este momento para enfocar sus dardos a la actuación de varios mandatarios priístas frente al problema del narcotráfico?

Tras el episodio del enojo presidencial en Los Pinos, el martes 17 de febrero, las relaciones entre el presidente Calderón y su principal aliado político, el PRI, quedaron tensas. El encontronazo entre el jefe del Ejecutivo federal y los mandatarios estatales priístas, por la acusación de “omisión” hecha por el Presidente contra los gobernadores, abre un capítulo que pudiera significar el fin de la alianza política que ha permitido a Felipe Calderón gobernar y sacar sus iniciativas en el Congreso.

Las declaraciones del presidente nacional del PAN, Germán Martínez Cázares, sobre el fracaso de los gobiernos del PRI en el combate al narcotráfico y su intento de “rendición” ante el crimen organizado, fueron un mensaje directo que se derivó de la tensa reunión entre Calderón y los mandatarios priístas, y confirman que los ánimos quedaron caldeados desde aquella comida en la casa presidencial que terminó incendiada.

Pero, ¿qué buscan Calderón y el PAN confrontándose en estos momentos con sus principales aliados políticos? Porque aunque haya razón en los señalamientos del líder panista sobre la herencia del narcotráfico que dejó el régimen del PRI —ciertamente agravado a niveles de caos en ocho años de presidencias del PAN—, las iniciativas y reformas que ha logrado sacar el Presidente en el Congreso, en materia de seguridad y combate al crimen organizado, no hubieran salido sin el voto a favor de los congresistas del priísmo, que le han dado a Calderón mayores hombres, armas y bases legales para ampliar la guerra legal contra narcos y criminales.

¿Por qué entonces el gobierno y su partido eligen este momento para enfocar sus dardos a la actuación de varios gobernadores priístas frente al problema del narcotráfico?

Las presiones para que el gobierno mexicano escale en su guerra contra los cárteles de la droga son reales y provienen en buena parte de Estados Unidos. Desde que inició la campaña sobre el Estado fallido, hace algunos meses, junto con las opiniones, los análisis y las declaraciones de prominentes figuras de las élites políticas y militares de Washington corrían inquietantes preguntas: ¿cuándo caerán peces gordos? ¿Cuándo veremos caer a un narcogobernador?

El propio gobierno calderonista tiene información de inteligencia militar que apunta a una lista de ocho gobernadores involucrados en diversos grados con el narco. Desde los que recibieron financiamiento en sus campañas, o los que lo reciben actualmente, hasta los que han “pactado” o “negociado” con los cárteles que operan en sus estados para darles libertad de acción y no meterse en sus actividades.

Por ahí venía el reclamo directo que Calderón les hizo a los gobernadores del PRI que se reunieron con él en Los Pinos la semana pasada, el mismo que fue replicado por los priístas y que desató la ira presidencial.

En la Sedena, al más alto nivel, han comentado con alcaldes la existencia de esas listas de narcogobernadores. En una ocasión, el secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván, fue interrogado por un presidente municipal que, al escuchar al militar hablar de esa lista, le preguntó: “Con todo respeto, si lo saben, ¿por qué no actúan, mi general?”. La respuesta del titular de la Sedena fue breve pero contundente: “Acuérdese que yo no me mando solo. Yo recibo órdenes”.

En la valoración que de esos informes de inteligencia militar han hecho en Los Pinos hay un cálculo claro de por qué no se podría actuar contra algunos de los gobernadores ubicados por la Defensa como “vinculados” al narco. “Se nos cae todo, la alianza con el PRI”, han comentado en la casa presidencial sobre ese tema.

“La pregunta sería si ese cálculo cambió en Los Pinos, y si —ya fuera por presiones externas o por un bien medido efecto electoral en las actuales campañas— un obús del tamaño de un pez gordo pudiera ser lanzado en las próximas semanas”. (Salvador García Soto, 24 de febrero de 2009, el Universal)

A Propósito De Narcotráfico Y Política: Dos Decapitados Más, Uno De Ellos En Manzanillo

Agentes de la policía de Procuración de Justicia del Estado, cuando realizaban un recorrido este miércoles 25 de febrero del año en curso por la colonia Las Palmas, en Salagua, a bordo de su unidad y al circular por la calle Pablo Castellanos, entre los número 435 y 04, frente a un lote baldío, localizaron el cuerpo sin vida de una persona del sexo masculino que se encontraba boca a bajo, desnudo y sin cabeza y le faltaban las dos manos.

El otro autodecapitado fue en Colima, en el acto de registro de los aspirantes a la candidatura del PRI, donde Mario se autodecapitó y ratificó que en Colima, ese es el tema, así como la violencia que genera el narco y su vinculación con la política.

Pongamos algo en claro: todas las autoridades civiles y militares han reconocido que los cárteles se disputan la plaza.

Por eso, la candidatura en Colima de Mario Anguiano, que tiene un hermano sentenciado por narcotráfico en su modalidad de narcomenudeo, no es una candidatura viable, porque ese es el tema de la discusión nacional entre el PAN y el PRI, porque el PRI a toda costa ha venido acreditando, y por eso ha ganado elecciones en el 2007 y en el 2008, que no tiene vínculos con el narcotráfico y que no postula candidatos vinculados familiarmente con quienes venden droga.

Mario Anguiano ha confesado tener ese vínculo familiar y de acuerdo con los convenios que los partidos políticos, entre ellos el PRI, han suscrito ante el IFE, los candidatos a cargo de elección popular no deberán tener vínculos familiares, comerciales, empresariales ni de ningún tipo, con personas sentenciadas por narcotráfico y esa prohibición comprende a los familiares por consanguinidad hasta el segundo grado, lo que quiere decir que incluye a los hermanos.

Mario Anguiano utilizó los cinco minutos de su intervención al registrar su precandidatura, para agradecer a quienes lo han señalado de estar vinculado familiarmente con un narcotraficante y reiteró lo que siempre dice: que gracias a eso, ha subido en las encuestas y volvió a argumentar que lo que haya hecho su hermano no es responsabilidad de él, lo que quiere decir que utilizó la tribuna de su registro ante el priísmo, para tocar el tema del narcotráfico que lo persigue y acompaña a cualquier lugar donde va.

Mario Anguiano se autodecapitó porque en su discurso dijo que él estaba en el primer lugar en las encuestas y que sin embargo, el PRI no lo postuló como candidato de unidad. Efectivamente: no fue el candidato de unidad del PRI porque es más grave el problema que tiene de su vínculo familiar con el narcotráfico, que su posicionamiento en las encuestas.

Hoy se acreditó, con el registro de cuatro precandidatos en el PRI, que no hay unidad en el PRI en torno a Mario Anguiano, y que se registraron otros tres más, porque no están de acuerdo con su precandidatura; o sea, tres aspirantes del PRI no vinculados familiarmente con el narcotráfico y que en las encuestas suman entre los tres 45%, contra el 23% que dice traer Mario, acreditan que la gran mayoría del priísmo y de los aspirantes no están en favor de la candidatura vinculada al narcotráfico.

Por eso no hubo candidatura de unidad en el partido, porque al interior del PRI en Colima se está dando el debate de si el candidato debe o no estar vinculado al narcotráfico.

Lo que sucede en las calles de Colima, los decapitados, los ejecutados, la criminalidad creciente provocada por el narcotráfico, nos da la razón de que el candidato del PRI no debe estar vinculado al narcotráfico.

No se trata de vetar un candidato, no se trata de que grupo político gane la candidatura, se trata de vetar al narcotráfico en el PRI, se trata de que el PRI gane la gubernatura con alguien que esté limpio y sin relaciones con el narcotráfico.

No se trata de quién gana la candidatura, se trata de ganar la gubernatura, no la candidatura y eso se gana con un candidato limpio y ajeno por completo al gran tema que preocupa a la población: la violencia vinculada al narcotráfico.

Ayer Mario Anguiano se autodecapitó, porque le reprochó al PRI no haberlo postulado como candidato de unidad, su discurso fue sobre la campaña del narcotráfico y sus simpatizantes abuchearon a los otros tres precandidatos: Rueda, Michel y Arnoldo y, desde luego, también a un servidor, porque en su discurso, Mario los exhortó a que lo hicieran, al referirse a quienes no simpatizan con él, por eso se autodecapitó, porque además de su vinculación con el narcotráfico, con los abucheos atenta contra la unidad del PRI.

Por lo que a mí corresponde, considero que Mario está en todo su derecho y me lo tengo bien ganado, que alguien vinculado familiarmente con el narcotráfico no me quiera, pero la pregunta es: ¿por qué abuchear a los otros tres precandidatos del PRI?

Por mi parte, voy a seguir a lo largo de este periodo de precampaña, reiterando lo que he dicho desde el principio: mi desacuerdo con el hecho de que el candidato del PRI esté vinculado familiarmente al narcotráfico. Para que les quede claro.

A los otros tres precandidatos del PRI, Rueda, Michel y Arnoldo, les debe quedar claro que van a seguir siendo abucheados por la gente de Mario y la única manera de evitarlo es que lo hagan candidato de unidad.

Es cierto: no hubo unidad en el registro de los precandidatos del PRI, hubo abucheos, grupos de la estructura movilizados con línea para abuchear a precandidatos del PRI.

Ese fue el coraje de los abucheadores: que su precandidato no representa la unidad del priísmo

Pero reitero: son mejor los abucheos, que una candidatura de unidad en torno al narcotráfico.

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sábado, 21 de febrero de 2009

Narcotráfico, El Enemigo A Vencer. Tres Casos


1.- EL UNIVERSAL, Editorial del 18 de febrero de 2009

“La peor cara del narcotráfico

Los narcotraficantes ya no conservan los viejos códigos del siglo pasado, cuando pactaron no dañar a la población civil, dejar intocadas a las familias de otros capos y evitar el involucramiento en la vida pública. No es que haya que añorar esos tiempos, sino dejar claro que esos narcos-rancheros con cierto arraigo social han sido sustituidos en las cúpulas de los cárteles por asesinos entrenados en tácticas militares. Si a alguien le queda alguna duda, basta que se entere de los enfrentamientos ocurridos ayer en Reynosa.

Casi tres horas de ráfagas entre soldados y policías contra criminales dejaron en esa ciudad de Tamaulipas 11 muertos y al menos 20 heridos. Los delincuentes usaron granadas y armas largas sin importarles que hubiera centros comerciales, tiendas y escuelas de por medio. Secuestraron automóviles de civiles, así como camiones de carga y del transporte público para colocarlos como barricada. Posiblemente hoy nos enteremos de un saldo peor.

Las decapitaciones, los mutilados, los cuerpos disueltos en ácido, las balas junto a un jardín de niños demuestran un envilecimiento de los narcotraficantes no carente de intencionalidad. Los criminales que dirigen actualmente los cárteles conocen de estrategias de insurgencia, manejo de propaganda y contrainteligencia. Qué mejor prueba que las manifestaciones pagadas ayer en tres estados del país para exigir la retirada de los operativos federales. Los capos actuales fueron entrenados en agencias de seguridad extranjeras antes de convertirse en desertores del Ejército mexicano.

“Están desesperados”, dice el presidente Felipe Calderón sobre la virulencia de la respuesta de los cárteles frente a los operativos militares. Las cifras comparativas de los últimos tres años en cuanto a detenciones, decomisos, destrucción de plantíos y desarticulación de estructuras criminales le pueden brindar la razón, aunque serían incomprensibles sin la participación activa de los soldados, únicos capaces de enfrentar a grupos con semejante poder de fuego y corrupción. ¿Qué ocurriría si las Fuerzas Armadas fuesen retiradas de esta lucha? Con 50% de los policías —municipales, estatales y federales— sin las bases de confianza elementales para ocupar sus puestos, simplemente no habría manera de dar certidumbre al Estado mexicano.

El ámbito de acción presidencial para evitar el desmoronamiento del orden público es limitado, por eso sería alarmante descubrir que los gobernadores relativizan el poder de los narcotraficantes, igual que los medios de comunicación y otros sectores sociales. Al final, resulta más fácil ignorar el problema que atenderlo.

Cuando eso sucede el narcotráfico echa raíces en la estructura política y social, lo cual genera una paz relativa bajo el dominio de un cártel, pero que estalla, como ayer sucedió en Reynosa, en el momento en que alguna autoridad —o un grupo rival— intenta recuperar la plaza.” (Fin de la cita)

En Colima reconoce el comandante de la zona militar, el delegado de la PGR y las propias autoridades estatales, que tres cárteles se disputan la plaza.

Estamos pues, en la etapa de la disputa de la plaza y ya hubo decapitados, mensajes del narco, ejecutados en lugares públicos, balaceras, amenazas de muerte a las autoridades locales, levantados, etc., etc., etc., o sea, apenas entramos a la disputa por la plaza y la violencia ya está presente la pregunta es ¿Cómo sucede en Reynosa y Monterrey? ¿Cómo será la violencia cuando la autoridad decida recuperar la plaza?

2.- El Universal

Ricardo Alemán
Itinerario Político,18 de febrero de 2009
Disputa el narco base social a partidos

De “narcopopulismo”, base social y modernos Chucho El Roto y Robin Hood

Ayer usaban sicarios y arsenales contra instituciones; hoy, grupos marginados

En el proceso electoral en marcha, los partidos políticos enfrentan un adversario inédito que les disputa base social, votos y la rentable capacidad de movilización.

¿Cuál es ese adversario? Todos lo conocen e identifican —de manera coloquial— como crimen organizado y narcotráfico. Y todos lo han visto actuar de manera pública, con total impunidad, en estados como Nuevo León, Guanajuato, Tamaulipas y Veracruz, entre otros, en donde las bandas criminales recurren a la dádiva, entrega de despensas, alimentos básicos y dinero a habitantes de barrios pobres.

¿A cambio de qué se entrega el llamado narcopopulismo a los pobres de las regiones bajo control criminal? Casi nada, a cambio de que los sectores marginados den su apoyo social a criminales y narcotraficantes. Y por supuesto que el peculiar narcofinanciamiento —que además es lavado de dinero— a los más pobres y olvidados lleva el compromiso de que esa porción social se movilice contra el Ejército.

En pocas palabras, el dinero de las mafias se socializa hacia los sectores marginados, a los que se confronta contra las instituciones del Estado que, precisamente, combaten a criminales y narcotraficantes. En el fondo, y a partir de esa peculiar mutación camaleónica propia de las organizaciones mafiosas —que ante una crisis económica como la que se vive los hacer ver, a los ojos del lumpen, como benefactores caídos del cielo—, las bandas criminales parecen haber mudado armas y estrategia para combatir a militares y policías. Lo que vemos con frecuencia no es más que la compra de protección social a cambio de dádivas y dinero. Sutil corrimiento estratégico.

Antaño los grupos mafiosos enviaban sicarios y potentes arsenales contra las instituciones militares y policiacas, que son sus adversarios naturales. Ahora lanzan a los grupos marginados —movidos por el combustible del dinero y amparados en el anonimato y la impunidad— contra policías y militares. En el fondo, las mafias movilizan un escudo humano, de ciudadanos marginados, contra las instituciones del Estado. ¿Estamos ante nuevas tecnologías de movilización y creación de base social, ahora por parte de las bandas mafiosas?

No faltan, incluso, los que pretenden emparentar el fenómeno como la moderna expresión de Chucho El Roto o de Robin Hood, en la que los barones del crimen organizado y el narcotráfico se habrían convertido en benefactores de los pobres, a cambio de que esos sectores protejan a los mafiosos. Lo cierto es que con un poco de memoria se podrá comprobar que el primero en emplear el narcopopulismo fue el mayor narcotraficante de la historia, Pablo Escobar, quien igual que los narcos mexicanos regalaba dinero, víveres, despensas, dinero a los pobres.

Pero existe una pregunta aún más preocupante. ¿Cuántos diputados o gobernadores pueden ganar el narcopopulismo? No falta mucho para ver el narcopartido político. Por lo pronto los partidos encontraron la horma de su zapato. Al tiempo. (Fin de la cita)

Así está sucediendo en muchos lugares y Colima no será la excepción pues hay quienes a base de recibimientos, jaripeadas, y dadivas con recursos públicos se hacen populares aprovechándose de la pobreza de la gente, los cuales terminan aplaudiéndoles porque le satisfacen algunas de sus necesidades urgentes y así se va creando el narcopopulismo.

De la misma manera con dadivas y con recursos públicos los narcoperiodistas van construyendo figuras populares a quienes sin el menor recato promueven y justifican.

3.- A Propósito…

Milenio, 20 de febrero de 2009.

La pregunta es ¿Porqué en Colima hay narcoperiodistas que justifican el narcomenudeo?

El Subprocurador de la República, lo dijo frente a los alcaldes de Colima, supongo que alguno agacho la cabeza, pero como el dice, la sociedad de Colima es inteligente y me mantiene arriba en las encuestas

En su visita a Colima del Licenciado Juan de Dios Castro Lozano subprocurador de la Procuraduría General de la República dijo en Colima ante las autoridades estatales y ante los alcaldes: “Creo en la existencia del hombre enemigo, el narcomenudista que queda impune, que tuerce el torrente juvenil… que lo contamina y lo mancha, que lo debilita y deprime; en narcomenudista que destruye la mente de nuestros hijos y nuestros nietos, y que los convierte en una juventud aletargada en un torrente cargado, en un charco muerto, en un pantano indolente.

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martes, 17 de febrero de 2009

Narcoperiodistas Difamadores

EL pasado 13 de febrero, el Ecos de la Costa publicó como información principal una declaración del licenciado Silverio Cavazos que vale la pena comentar. La nota fue publicada con el siguiente encabezado: "Mario no está ligado al narco: Gobernador".
Y además, con letras destacadas, publicaron: "También las panistas Esmeralda Cárdenas y Gabriela Sevilla tienen familiares presos por narcotráfico, dice el gobernador".
"El senador Dueñas realizó operaciones financieras con gente ligada al narco".
"El Diario de Colima debe medir muy bien sus afirmaciones".
Además, de la nota, destacó lo siguiente: "El gobernador Silverio Cavazos Ceballos dijo estar seguro de que el presidente municipal de Colima, Mario Anguiano Moreno, no tiene ningún vínculo con el narcotráfico y dijo que "no se vale que por los errores de la familia puedan generarle algún asunto a alguien en lo personal".
El señor Gobernador, según el Ecos, dijo estar seguro de que Mario Anguiano no tiene vínculos con el narcotráfico, cuando el propio Mario ha confesado su vínculo familiar con un narcotraficante y yo creo que ha quedado muy claro que así lo declaró el propio Mario y lo ha venido declarando desde el 16 de diciembre, que su hermano está preso y sentenciado a 10 años por el delito de narcotráfico en su modalidad de narcomenudeo.
O sea, que Mario Anguiano tiene 60 días declarando a los medios su vínculo familiar con un narcotraficante. Ése ha sido el tema de la mayoría de sus declaraciones en los últimos dos meses; entonces, si el propio Mario ha aceptado su vínculo familiar, yo creo que el señor gobernador no dijo de Mario lo que los del Ecos dicen que dijo.
Según el Ecos, "el Gobernador recordó que los priístas que han sido candidatos a gobernador del estado, en algún momento Acción Nacional nos ha endilgado asuntos con el narcotráfico y afortunadamente todos hemos ganado porque estoy seguro que ninguno hemos tenido algún vínculo, pero lo dijeron del licenciado Elías Zamora, del licenciado Fernando Moreno y lo dijeron de mi, y de los tres, estoy seguro que no tenemos ningún vínculo, igual que dicen ahora de Mario Anguiano, yo creo que no tiene ningún vínculo".
Sobre este comentario, mi opinión personal es que en mi caso, siendo candidato a la gubernatura, nunca fui señalado de tener vínculos con el narcotráfico, ni tampoco como gobernador, únicamente se me ha vinculado en mi carácter ya de exgobernador por los narcoperiodistas del Ecos de la Costa.
Además, la acusación a Mario Anguiano no es "igual", repito: no me la hicieron como aspirante, ni como candidato, ni como gobernador y tan no es igual, que yo no he tenido, ni tengo, un hermano sentenciado por narcotráfico, como lo tiene Mario.
Además, si a otros candidatos priistas se las hicieron y resultaron acusaciones falsas, en el caso de Mario Anguiano, él no es el candidato del partido, en consecuencia, la acusación no es igual; menos lo es porque, como bien lo dice el gobernador, la de otros candidatos priistas resultaron falsas y la de Mario Anguiano es una verdad que todos conocen, porque él mismo la confesó.
Fue en ese momento cuando el gobernador dijo que si a Mario Anguiano se le quiere endilgar que tiene vínculos con el narcotráfico por tener un hermano detenido por delitos contra la salud, "yo le pediría al Diario de Colima que fuera un poco más abierto en la investigación, para que se diera cuenta que actuales representantes de Acción Nacional también tienen hermanos procesados por narcotráfico".
Pero el Ecos afirmó: "El mandatario estatal confirmó ayer por la tarde a Ecos de la Costa que uno de los panistas que tiene familiares procesados penalmente por narcotráfico es la diputada federal por Colima Esmeralda Cárdenas Sánchez, pues dos hermanos de ella ya fueron procesados por este delito en el estado de Jalisco.
"Agregó que otra panista que también tiene familiares que han sido procesados por narcotráfico es la diputada local por el municipio de Manzanillo, Gabriela Sevilla Blanco, de quien dijo no recordar con exactitud si el familiar que tiene detenido es su hermano o primo.
"El gobernador dijo que un panista que se ha caracterizado por realizar operaciones financieras con gente ligada al narcotráfico ha sido el senador Jesús Dueñas Llerenas, quien ha realizado movimientos con una persona de apodo El Paletero, quien a decir del propio Silverio Cavazos Ceballos, trabajó con el finado Germán Torres Anguiano, asesinado en 2006 en Zapopan, Jalisco".
Esta parte de la nota fue desmentida por el señor gobernador.
"El gobernador Silverio Cavazos Ceballos responsabilizó al Ecos de la Costa por haber publicado que el senador Jesús Dueñas y las diputadas Esmeralda Cárdenas y Gabriela Sevilla tienen hermanos procesados por narcotráfico, por lo que aclaró que él no dio esa declaración.
"A mí no me pueden en ningún momento decir que yo mencioné algún nombre, como hoy (ayer) ampliamente lo reconoce el Ecos de la Costa", dijo.
"Señaló que al momento en que el reportero (de Ecos de la Costa) le mencionó los nombres de los funcionarios, "ellos son los responsables de esa información".
O sea, el Ecos de la Costa, le atribuyó al señor gobernador declaraciones que no hizo, fueron los del Ecos, en su afán de justificar a Mario Anguiano por el asunto de su hermano, los que trataron de poner en boca del señor gobernador la acusación en contra de los legisladores panistas, así lo confirmó el propio Ecos de la Costa en la declaración que hace el 14 de febrero: A continuación, transcribimos la pregunta de manera textual: -"Señor, hay versiones de que la diputada federal Esmeralda Cárdenas tiene a dos hermanos detenidos por delitos contra la salud en el estado de Jalisco. Asimismo, se dice que la diputada Gabriela Sevilla tendría a un hermano preso por los mismos delitos, y que el senador Jesús Dueñas realiza negocios con gente vinculada al fallecido Germán Torres, ¿es cierto, sabe usted algo?".
El gobernador respondió: -"Así es. Pero, reitero, eso no debe obstaculizar a estas diputadas y al senador en sus justas aspiraciones por obtener algún puesto de elección popular".
Dicha precisión se valida cuando en el cuerpo de la misma nota, en su párrafo ocho, se establece que: "El mandatario estatal confirmó ayer por la tarde a Ecos de la Costa ". Y la firma la dirección de dicho periódico.
No obstante que el gobernador del estado desmintió al Ecos de la Costa, la dirección de ese periódico insistió en su aclaración que el gobernador les confirmó la versión del Ecos de la Costa en contra de los legisladores panistas.
Este comentario es importante, porque reitera y ratifica cómo, deliberada y reiteradamente, el Ecos de la Costa miente, difama e inventa declaraciones.
Es en este periódico en donde se promueve al aspirante Mario Anguiano y en este mismo periódico, Ecos de la Costa, se originan las declaraciones contra los legisladores panistas, acusándolos de lo mismo que se ha señalado a Mario Anguiano, y lo hacen con el propósito de justificar el asunto del hermano de Mario, diciendo que si él está en esa situación, otros en el PAN también lo están, para adoptar, con el cinismo que les caracteriza, que si otros también están igual, que entonces todos se postulen. ¡Vaya cinismo!
Así como en esta ocasión le atribuyeron al señor gobernador declaraciones que no hizo, así reiteradamente los narcoperiodistas del Ecos de la Costa han pretendido hablar en nombre del señor gobernador, hablar en nombre del PRI, hablar en nombre de la sociedad colimense, con el único afán de desvincular a Mario Anguiano de su hermano sentenciado por narcotraficante.
Así tienen meses, cuando hablan de Mario Anguiano tocan siempre el tema del narco para, inútilmente, quererlo desvincular y lo único que logran es que el tema del narco se discuta a diario, vinculado siempre con Mario Anguiano.
El Ecos de la Costa y los narcoperiodistas no han podido desvincular a Mario, por eso es explicable que el señor gobernador haya salido en defensa de Mario, porque ya permeó en la sociedad colimense la vinculación familiar de Mario con un narcotraficante.
Algunos creen, equivocadamente, que al defender el señor gobernador a Mario está dando línea de que será el candidato del PRI por el hecho de que nada más a él defiende en el tema del narco, y yo creo que no es así, que únicamente a él lo defienda es porque, de los aspirantes del PRI, es el único que tiene un hermano vinculado con un narcotraficante, los demás no ocupan defensa.
Otros creen que la defensa se debe a que Mario no ha podido defenderse solo y que sus promotores y defensores narcoperiodistas del Ecos de la Costa están muy desprestigiados para defenderlos y eso hace que solidariamente, el gobernador defienda a un aspirante priista.
Como gesto solidario está bien, lo que no se vale es que el Ecos de la Costa, en su afán de defender a Mario Anguiano, le atribuya al señor gobernador declaraciones en contra de legisladores panistas, supuestamente vinculados al narcotráfico, como lo difundió el Ecos de la Costa.
Yo he escrito en esta columna que no tengo candidato a la gubernatura, ni promuevo a nadie y además, he dicho que esperaré a que el señor gobernador, como líder del priismo, nos diga quién es su candidato, así será, y cuando eso suceda, diré si me agrada o me desagrada.
Pero es importante dejar claro que la defensa que el gobernador hace de Mario no la considero como la declaración de que es su candidato, porque estoy convencido de que no lo es, porque él esta sumamente preocupado, como lo ha declarado, por la seguridad de los colimenses y sobre todo por el combate al narcotráfico.
Nadie en su sano juicio puede suponer o esperar que el candidato del PRI a la gubernatura que pudiera promover el señor gobernador sea alguien vinculado al narcotráfico, y en el caso de Mario, vinculado familiarmente, porque el incremento de la delincuencia, la inseguridad y la criminalidad en el estado es producto del narcotráfico.
Los cuatro ejecutados en los últimos días, dos de ellos decapitados y otros dos más, son la prueba más evidente de que el narcotráfico está asentado en Colima, en tres de estos casos dejaron mensajes que no dejan lugar a duda sobre el origen de los crímenes y en el más reciente caso, el ejecutado en Placetas Estadio, el mensaje que dejaron era una amenaza al procurador de Justicia del estado de Colima.
Tiene mucha razón el señor gobernador del estado al declarar que: "La amenaza vertida al procurador Díaz Rivera no solo es para él, es una amenaza para todo el pueblo de Colima" y así es, el pueblo de Colima está amenazado por el narcotráfico.
Entonces por qué creer que al narcotráfico, que es la causa de la violencia y de los últimos crímenes y que amenaza al pueblo de Colima, les vamos a entregar la candidatura del PRI a la gubernatura. Yo creo que no es así, por eso no comparto la idea de quienes creen que el gobernador está dando línea en favor de Mario.
Si el narcotráfico en la persona del procurador ha amenazado al pueblo de Colima, ninguna persona, de ningún partido, vinculada al narcotráfico, así sea familiarmente, debe ser postulada a cargos de elección popular.
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