viernes, 10 de febrero de 2006

Voz y Voto, Análisis de Prospectiva

A PROPOSITO…

Fernando Moreno Peña

En esta ocasión, por considerarlo muy importante, reproduzco en este espacio un artículo publicado en el número 156, correspondiente a febrero de este año de la Revista Voz y Voto, donde se hace un ejercicio estadístico que demuestra que los escenarios de la competencia electoral para este año podrían ser muy diferentes a los que se han venido propalando en los medios de comunicación.

El artículo es el siguiente:

“…MÉXICO 2006. ESCENARIOS DE COMPETENCIA

Por CEPNA-Voz y Voto

En el número 149 de Voz y Voto (julio de 2005) presentamos el primer producto del modelo prospectivo que la revista y el Centro de Estudios para un Proyecto Nacional Alternativo venimos desarrollando desde hace varios años. En aquella ocasión consideramos las tendencias inerciales derivadas de las votaciones logradas por cada partido en el periodo 1994-2003, considerando además las encuestas difundidas, hasta esa fecha, por las principales empresas y medios de comunicación.

En los resultados que ahora publicamos, obtenidos del segundo ejercicio, hemos incorporado al modelo las elecciones locales celebradas en el periodo 1994-2005 y los datos de las encuestas previas al inicio de la llamada “tregua”, cuando los nombres de los candidatos presidenciales de los tres partidos de mayor peso electoral habían quedado definidos. A diferencia del ejercicio anterior, en el que ahora entregamos incorporamos factores que buscan reflejar el posible impacto de cada candidato presidencial sobre las tendencias de su partido, así como el importante hecho de las dos coaliciones electorales totales que han sido aprobadas por el Instituto Federal Electoral. De este modo, en la prospectiva para Andrés Manuel López Obrador (PRD) se consideró la suma de los votos históricamente recibidos por los partidos que integran la coalición “Alianza por el bien de todos” (PRD, PT y Convergencia), y lo mismo se hizo para la coalición “Alianza por México”, integrada por el PRI y el PVEM.

Mientras que en las dos elecciones presidenciales anteriores (1994 y 2000) la acrecentada competencia partidista no modificó la opinión sobre el más probable ganador,1 para los comicios en curso, que culminarán en la jornada electoral del 2 de julio de 2006, se ha convertido en lugar común, es decir en verdad que no requiere demostrarse, la afirmación de que cualquiera de los tres principales candidatos puede ganar la Presidencia de México para el sexenio que comenzará el 1º de diciembre de este año y finalizará el 30 de noviembre de 2012. A tal aseveración la acompaña un pronóstico que, de concretarse, arrojaría una división del electorado en tres partes prácticamente iguales. “Quien gane las elecciones presidenciales de 2006 –dicen los futurólogos– tendrá una ventaja máxima de un punto porcentual sobre el candidato que obtenga el segundo lugar.” Si, como también se anticipa, concurre a las urnas al menos el 50 por ciento de los electores inscritos en el padrón –35 millones–, un punto significaría 350 mil votos de diferencia.2

A partir de tales predicciones y cifras se han construido en México los escenarios de la catástrofe que se avecina, es decir, los del conflicto posterior a la elección, ocasionado por la negativa de uno o más de los derrotados a reconocer al ganador.

En este artículo pretendemos entregar a los lectores evidencias empíricas que apuntan a otros escenarios menos conflictivos, sin por ello cancelar que el del conflicto podría hacerse presente, pues su posibilidad de ocurrencia y nivel es inversamente proporcional al tamaño de la diferencia entre el primero y el segundo lugares. Nuestra hipótesis central es que, para la próxima elección presidencial, no existen elementos que autoricen a calificar el generalizado pronóstico del resultado a tercios como el de mayor probabilidad de ocurrencia.

El sistema de partidos

El actual sistema de partidos está integrado por ocho organizaciones nacionales con registro ante la autoridad electoral.3 Como es sabido, el monopolio del registro de candidatos a cargos federales de elección popular está reservado por ley a los partidos políticos nacionales. No existe, por tanto, espacio para candidatos externos ni para organizaciones o grupos fuera del marco legal.

Sin embargo, al amparo del Código que rige los comicios federales, para 2006 se han integrado dos coaliciones electorales nacionales, que postularán candidatos comunes para todos los cargos en disputa.4 El cuadro de competencia para 2006 ha quedado definido con cinco competidores: las dos coaliciones –“Alianza por México” y “Alianza por el bien de todos”– y tres partidos sin coalición –PAN, Alternativa Socialdemócrata y Campesina y Nueva Alianza. Sus candidatos presidenciales son Roberto Madrazo Pintado (Alianza por México), Andrés Manuel López Obrador (Alianza por el bien de todos), Felipe Calderón Hinojosa (PAN), Patricia Mercado (Alternativa) y Roberto Campa (Nueva Alianza). Al momento de cerrar este artículo el partido Alternativa vive una profunda división; una de sus alas, que pretendió registrar como candidato a Víctor González Torres, llevará el caso hasta el TEPJF.

Por esta configuración es posible afirmar que hay tres competidores importantes y dos marginales, posición esta última de los dos partidos de nuevo registro, cuyo reto principal es obtener, al menos, los votos que la ley electoral establece para conservar registro y derechos, es decir el dos por ciento de la votación nacional cada uno. Según la evidencia de elecciones federales previas, podemos establecer la hipótesis de que los dos partidos de nuevo registro, en conjunto, tendrán una votación de 3 a 4 por ciento, Quedan, por tanto, entre 97 y 96 puntos por distribuir entre los tres competidores principales.

Si atendemos a la opinión popularizada, y considerando 96 puntos que distribuir, un resultado “a tercios”, supondría que el ganador obtuviera 33 por ciento de los votos, el segundo lugar 32 por ciento y el tercero, 31. Hay muchas más combinaciones imaginables pero tomemos ésta, que ilustra la consecuencia de que haya un punto de diferencia entre cada competidor.

Hasta el día en que este articulo fue entregado a Voz y Voto, no se conoce en México ninguna encuesta que arroje el pronóstico anterior; pero lo principal es que no hay evidencia empírica previa que respalde este hipotético resultado. Es decir, no tenemos evidencia de un comportamiento del electorado que divida sus votos en tres partes casi iguales. Más aún, ni siquiera tenemos evidencia de un resultado en el que los dos primeros lugares de una elección presidencial se hayan dividido por mitades sus votos.

Lo que los datos históricos muestran, para las elecciones presidenciales de 1988, 1994 y 2000, es una distribución de votos entre los dos competidores principales con ventaja significativa para el ganador, dejando al partido que ocupa el tercer sitio con una votación importante, pero no competitiva, frente al primero y segundo lugares.5

Los resultados de las elecciones federales intermedias celebradas en 1991, 1997 y 2003 confirman tal tendencia.6 Además, la distribución de la votación de las numerosas elecciones para gobernador efectuadas en ese periodo confirma el modelo de competencia entre dos partido, con un tercero en posición rezagada. En elecciones estatales muy competidas, son varios los casos en que la diferencia entre el ganador y el segundo lugar fue mínima (Tabasco, Colima, Veracruz, Sinaloa, Tlaxcala, Zacatecas, Sonora y Distrito Federal).

Podemos resumir lo anterior en tres hechos de la mayor importancia.

1. El sistema de competencia, en apariencia multipartidista, en la realidad es de competencia bipolar, con un tercer partido rezagado y dos o más pequeños, marginales. Esta realidad se presenta tanto en el ámbito nacional como en el estatal;

2. El único partido con presencia nacional sigue siendo el PRI. Aunque el PAN ha crecido significativamente en los años recientes, sigue obteniendo un bajo numero de votos en varios estados de la zona sur-sureste de México, y

3. El PRD, desde su fundación (1990) hasta 2003, no ha recibido más del 25 por ciento de la votación nacional en elecciones federales; su fuerza se concentra en unas pocas entidades (Df, Michoacán, Zacatecas, Baja California Sur y Guerrero). Su debilidad electoral en los estados de las regiones centro, norte y Pacifico-norte es constante.

En el artículo de Voz y Voto ya mencionado ofrecimos escenarios diseñados a partir de los mayores porcentajes alcanzados por cada uno de los tres partidos grandes, en elecciones federales y estatales, para el periodo 1994-2003. Lo que obtuvimos fue revelador, aunque contrario a la extendida opinión publica dominante en México: si en 2006 el PRD y su candidato presidencial repitiesen su mejor porcentaje histórico, estado por estado, se ubicarían en tercer lugar el 2 de julio de 2006. Otro estudio posterior, elaborado por la empresa de encuestas Consulta Mitofsky, rindió el mismo resultado.7

Desde luego, cabe la posibilidad de que la popularidad de Andrés Manuel López Obrador, atestiguada por las encuestas desde hace varios meses, sea capaz de producir en julio de 2006 un vuelco en la decisión de más de seis millones de ciudadanos que nunca han votado por el PRD, hasta llevarlo al 33 por ciento – o más – de la votación nacional. A favor de tal escenario se argumenta que Vicente Fox produjo ese efecto en 2000. Si el vuelco ya ocurrió, puede volver a ocurrir.

En 2000, cuando Fox, - en alianza con el PVEM- ganó la Presidencia, su partido (PAN) ya se había acercado, en la elección presidencial previa, a los diez millones de votos; gobernaba siete estados de la Republica y más de la mitad de los municipios con mayor población.

En contraste, el PRD de 2006 tiene resultados electorales menores al 15 por ciento del total de votos en más de dos terceras partes de los estados, incluidos algunos de los más poblados y modernos, como Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Baja California, Sonora, Sinaloa, Jalisco, Puebla y Guanajuato.

En la entidad con mayor numero de electores, el estado de México, en las elecciones locales de 2005 el PRD quedó en un distante tercer lugar. En las presidenciales de 2000, el candidato del PRD, apoyado por otros pequeños partidos, obtuvo poco más de 6 millones de votos.

En suma, sin descartar un vuelco en las preferencias y decisión de voto de millones de mexicanos, queremos advertir sobre la fuerza de las tendencias previas, que sin ser portadoras de futuros perpetuos, dan señales para avizorar lo que podría suceder en México el 2 de julio de 2006.

Escenarios

En 1991 se publico el primer resultado de nuestro modelo prospectivo que, con el paso del tiempo y los cambios de muy diverso orden ocurridos desde entonces, ha sido fortalecido y perfeccionado.8 Gracias al avance democrático, que permite contar con resultados confiables, a la generalizada utilización y difusión de encuestas y al avance tecnológico, tenemos ahora la posibilidad de llevar acabo ejercicios de simulación numérica de los resultados de prácticamente cualquier elección federal o estatal en México.

Las bases metodológicas del modelo pueden consultarse en el número 149 de Voz y Voto. Solamente aclaramos a los lectores que para lo siguientes escenarios se han considerado, como primer factor de importancia, los resultados de elecciones previas federales y estatales, de modo que el elemento dominante en este ejercicio es la inercia de los electores. Las encuestas nacionales de intención de voto para 2006, levantadas o publicadas por las empresas y medios de mayor prestigio en México, forman parte del acervo de datos incorporados al modelo.

Para tomar en cuenta el efecto de la integración de las dos coaliciones, se sumaron a los resultados históricos del PRI los del Verde, y lo mismo se hizo con el PRD, al que se sumaron los resultados del PT y Convergencia. Hemos agregado también elementos “subjetivos” que, si bien apoyados por resultados previos, contienen una alta dosis de optimismo: se supone que, tanto el PAN como el PRD, tendrían una posibilidad muy alta de repetir, en julio de 2006, al menos su mejor porcentaje histórico (entre 1994 y 2003) y que, además, en algunos estados el PRD tendería a un plus, derivado del carisma de su candidato presidencial.

Veamos los resultados del modelo, empezando por el más favorable para la “Alianza por el bien de todos” integrada por el PRD, PT y Convergencia, con López Obrador como su candidato.

Mejor escenario para PRD-PT-C

Partido

Limite inferior

Valor esperado

Limite superior

PAN

29.7

30.3

30.9

PRI-PVEM

35.8

36.5

37.2

PRD-PT-C

31.4

32.3

33.2

Como puede verse, aun suponiendo que la coalición que respalda a López Obrador maximice sus resultados entidad por entidad y otorgándole el plus en estados como México, Guerrero, Tlaxcala, Tabasco y Yucatán, el mas alto valor probable que arroja el modelo la ubica en 33.2 por ciento, el mínimo en 31.4 y el medio en 32.3. Pero esos valores son inferiores a los que, en este escenario, el más favorable para el PRD, logra el PRI. Incluso si el partido del sol azteca se ubicara en su valor máximo, este sería inferior al mínimo del PRI (35.8). Lo anterior significa que si la inercia del pasado dominara, el PRD quedaría en segundo lugar, desplazando al PAN al tercero. Cabe señalar que en este escenario la diferencia entre el ganador y el segundo lugar puede ser mínima, lo que deja abierta la posibilidad de un conflicto postelectoral.

En el segundo escenario hemos reiterado los elementos subjetivos favorables al PRD, manteniendo solamente su tendencia actual. La otra diferencia es que en este segundo escenario, sólo con tendencias inerciales, suponemos que son el PAN y su candidato los que alcanzan su mejor resultado, sin coalición con el PVEM, en el periodo 1994-2003. Suponemos también que el PRI se comporta de manera totalmente inercial.

Mejor escenario para el PAN

Partido

Limite inferior

Valor esperado

Limite superior

PAN

36.1

37.2

38.3

PRI-PVEM

38.0

38.5

39.0

PRD-PT-C

20.7

21.7

22.7

En este escenario, la posibilidad de triunfo para Felipe Calderón y el PAN queda establecida en una sola hipótesis: el PAN alcanza su máximo (38.3) y EL PRI se ubica en su mínimo (38 por ciento), con apenas 0.3 puntos de distancia. Sin embargo, si el PAN se ubicara en su valor mínimo, (36.1 por ciento) y el PRI se mantuviera en su valor mínimo, éste seria ganador. El PRD rompería la barrera del 20 por ciento, pero en su mejor resultado (22.7 por ciento) estaría a más de diez puntos de distancia del PAN o del PRI, si cualquiera de estos dos obtuviera el triunfo.

En el tercer escenario, es al PRI al que hemos otorgado las mejores tendencias, para lo cual sólo suponemos que, en alianza con el Verde, es capaz de llegar en 2006 al mejor resultado acumulado alcanzado en las dos ultimas votaciones federales.

Mejor escenario para el PRI-PVEM

Partido

Limite inferior

Valor esperado

Limite superior

PAN

33.6

34.7

35.8

PRI-PVEM

39.7

40.3

40.8

PRD-PT-C

23.4

24.3

25.2

En este escenario, el PRI obtiene la victoria con una cómoda ventaja sobre el PAN en cualquier combinación de posibles resultados. Como puede verse, si el PRI llegara a su máximo (40.8) y el PAN quedara en el mínimo (33.6), la diferencia sería de siete puntos, y en la situación inversa, el PRI seguiría en primer lugar con cuatro puntos de ventaja. La votación por el PRD se ubicaría en niveles de entre 23 y 25 por ciento, lo que ratificaría el efecto positivo que puede ser capaz de imprimirle su candidato presidencial.

Conclusiones

En nuestro primer escenario, la inercia parece imponerse sobre el carisma y la subjetividad. A pesar de otorgarles a López Obrador y la “Alianza por el bien de todos” el plus que autorizan las encuestas publicadas a lo largo de más de un año, se ubicarían en segundo lugar, con el PRI como ganador, aunque con posibilidades de una cerrada competencia. El PAN pagaría las consecuencias del enfrentamiento polarizado entre sus adversarios y se ubicaría en tercer lugar.

En el segundo escenario, el PAN maximizaría sus posibilidades de entrar en franca competencia con la coalición “Alianza por México”, a la que decidió sumarse el PVEM, su otrora aliado y ahora contrincante, que se calcula contribuyó con más de cuatro puntos en la elección presidencial de 2000. El PRD quedaría en tercer lugar, a varios puntos de distancia del ganador y del segundo lugar.

En el tercer escenario, el PRI capitalizaría su historia electoral reciente, así como su alianza con el PVEM, obteniendo el triunfo con una ventaja considerable. La competencia en este escenario se daría por el segundo lugar, aunque el modelo indica que la fortaleza del PRI tendría efectos colaterales mas perjudiciales para el PRD que para el PAN, lo que se explica por la configuración de un importante segmento de votantes cuyas preferencias se orientan a favor de cualquiera de esos dos partidos. En otras palabras, entre el PRI y el PRD hay una fuerte competencia por un tramo de votos cuya primera definición es su rechazo al PAN.

Queremos insistir en la advertencia a los lectores y electores: los escenarios presentados son solamente ejercicios de prospectiva estadística. No son pronósticos, mucho menos augurio o profecía. La fortaleza que el PRI muestra en los tres escenarios se explica por la importancia que en el modelo tienen los resultados de cada partido en el pasado inmediato. Cabe recordar que, pese a su derrota en la elección presidencial en el 2000, el PRI ha sido, consistentemente, el partido con mayor votación en elecciones estatales posteriores a ese año, así como en la federal intermedia efectuada en 2003. Por la misma razón, el PAN y el PRD, aun con supuestos tan optimistas como los que hemos incorporado para llegar a sus mejores escenarios, se ven afectados negativamente por sus particulares historiales electorales recientes.

En el PAN influyen negativamente sus pobres resultados en varios estados del sur-sureste, como Oaxaca, Guerrero y Tabasco. Durante los cinco años en que ha ocupado la Presidencia de México, este partido ha tenido resultados electorales menores al diez por ciento en varias entidades, lo que en el mismo lapso no le ha sucedido al PRI como partido opositor.

El PRD se ve limitado por la inercia de su debilidad estructural en prácticamente toda la región norte de México y en buena parte de la región centro. Se antoja remoto que pase de porcentajes menores a diez en estados como Nuevo león y Coahuila, Baja California y Guanajuato, para superar la barrera del 30 por ciento. Si a lo anterior añadimos que en 15 de las 32 entidades federativas el PRD tuvo en 2003 resultados menores al 15 por ciento, se puede entender la dificultad que, aun en coalición, enfrenta para aspirar a la victoria en la elección presidencial de julio de 2006.

La fuerte competencia electoral es un hecho que parece irreversible, con tres partidos que ocupan el escenario y concentran el volumen mayoritario de votos, sin apenas dejar oportunidad a los dos nuevos partidos, que deberán competir en solitario. Pero la competencia tripartita no conduce mecánicamente a un resultado en tres partes equivalentes, con mínima ventaja para el ganador. Sólo en los escenarios de mejor comportamiento del PRD y el PAN se vislumbra tal situación, pero en ambos casos con el Revolucionario Institucional como el partido en competencia.

Cabe señalar, finalmente, que bajo estos supuestos y consideraciones, el PRI en ningún caso ocupa el tercer lugar y, por tanto, no se presenta un escenario de competencia bipolar entre el PAN y el PRD.

El modelo de prospectiva confirma la posibilidad de un cambio en las tendencias anteriores, que se vinieron configurando en los meses previos al arranque del proceso electoral de 2006. Mientras que Andrés Manuel López Obrador inyecta vigor a la capacidad competitiva del PRD y la candidatura de Felipe Calderón ha hecho renacer las expectativas del PAN, la fortaleza del PRI está fincada de manera casi exclusiva en su presencia nacional, en su estructura más que probada y en su trayectoria de recuperación electoral desde 2001.

Las tendencias y escenarios anteriores no son datos inamovibles; conforme avance la competencia y desplieguen las campañas, las futuras encuestas irán mostrando las variaciones en las preferencias del electorado. Con los resultados de esas encuestas el modelo de prospectiva será actualizado desde ahora hasta el mes previo a la elección. Por lo anterior insistimos en la recomendación a los lectores: las cifras aquí consignadas han de leerse como un segundo ejercicio del modelo y nunca como una predicción.

1 En 1994 el PRI, mantuvo durante toda la campaña, ventaja en las encuestas sobre la elección presidencial, mientras que en 2000, aun en las encuestas que dieron ventaja a Vicente Fox (PAN), la percepción mayoritaria era que, de cualquier manera, el ganador sería el candidato priísta.

2 En 1994 el candidato del PRI superó por más de siete millones de votos a su más cercano competidor. En 2000 Vicente Fox superó al candidato del PRI por casi cinco millones de votos y al PRD, por más del doble.

3 PAN, PRI, PVEM, PT, Convergencia, Alternativa Socialdemócrata y Campesina, y Nueva Alianza. Los dos últimos son partidos de nuevo registro (2005), a los que la ley electoral impide aliarse con otros.

4 El PRI con el PVEM, y el PRD con el PT y Convergencia, que deberán postular, además de un mismo candidato presidencial, candidatos a diputados y senadores de cada coalición.

5 En 1988, con todas las reservas subsistentes sobre los resultados oficiales, la competencia fue entre el PRI y la coalición multipartidista que respaldó a Cuauhtémoc Cárdenas, dejando al PAN y a su candidato presidencial en tercer lugar. En 1994 y 2000 el tercer lugar correspondió al PRD con el propio Cárdenas.

6 En 1997 el PRD y el PAN quedaron con una votación absoluta prácticamente igual y el PRI, en primer sitio. En 2000 y 2003, en las elecciones para diputados, el PRI siguió en primer lugar, después el PAN y en tercer sitio el PRD. Cabe apuntar que en 2000 el PAN superó al PRI en la elección presidencial, pero no en las de diputados y senadores, lo que refuerza la expectativa de que en 2006 ningún partido tendrá mayoría absoluta en el congreso.

7 “Votos duros y potenciales, rumbo al 2006” (el texto se puede consultar en la pagina electrónica de consulta Mitofsky).

8 En la revista Nexos de agosto de 1991 apareció el primer ejercicio de prospectiva de resultados electorales para una elección federal, con las mismas bases metodológicas del que hoy entregamos.”

Hasta aquí el artículo en cuestión.

Como se puede observar, a contrario sensu de lo que suele decirse por la generalidad de los actores políticos y por muchos de los analistas y comentaristas de la vida pública nacional, existe una gran probabilidad de que el PRI obtenga la victoria en las elecciones para presidente de la república.

Esto no es gratuito, lo hemos dicho muchos priístas y se ha constatado en los hechos: la fuerza del PRI ha sido demostrada en los últimos seis años en las diversas elecciones federales y locales.

O sea, pese a que hay muchos que desean verlo derrotado en este proceso, tiene grandes probabilidades de obtener un legítimo triunfo electoral.

Por lo pronto, es necesario reflexionar sobre lo que apunta este ejercicio de prospectiva estadística del proceso electoral que vivimos.

viernes, 13 de enero de 2006

Las Encuestas, La Pesadilla de AMLO

El día 3 de enero del presente año, el diario Impacto, publicó una entrevista con Roy Campos, presidente de la empresa Mitofsky, donde señala que los candidatos a la Presidencia de la Republica “arrancan parejo”. A continuación, reproduzco el texto íntegro de dicha entrevista:

“A seis meses de realizarse la contienda más aguerrida en la historia electoral de México, el presidente de Consulta Mitofsky, Roy Campos, el profeta de las elecciones, establece que Andrés Manuel López Obrador se presenta como el “virtual triunfador de la contienda”, en el esquema de Roy Campos tanto Roberto Madrazo como Felipe Calderón, arrancan parejos en la carrera presidencial.

Señala que está elección es definitivamente, sin precedentes, y explica que aunque Andrés Manuel López Obrador se presenta como “virtual triunfador de la contienda”, en el esquema de Roy Campos tanto Roberto Madrazo como Felipe Calderón pueden convertirse en presidentes de México. Y expone como argumentos que el PRI gobierna 17 entidades federativas, cuenta con más senadores y diputados, además de alcaldías por lo cual el candidato tricolor tiene todos los elementos para triunfar.

Del abanderado del PAN, dice que el merito mayor es que no era el candidato de Vicente Fox, por lo cual se ha convertido en un rival incómodo en la carrera presidencial.

A partir de hoy se vivirán los 100 días más intensos porque es este plazo vendrán debates, golpes bajos entre candidatos, estrategias publicitarias, candidaturas de diputados y senadores, por lo que “después de semana Santa veremos realmente como viene la carrera presidencial, antes no lo sabemos. Seguro habrá cambios en esas fechas. Es aquí donde podría repuntar Roberto Madrazo, eso es casi seguro. Se podría alejar López Obrador, o bien Calderón sigue al alza. Las encuestas no pronostican, solo plantean escenarios probables entre mas nos acerquemos al 2 de julio, será más viable, puede ser carrera de uno o de dos, eso se verá después”.

Con estos elementos en la mesa, el presidente de Consulta Mitofsky sostiene que las elecciones del 2 de julio se convertirán en lo que e realidad el pueblo mexicano quiere para el futuro, “en el 2000 la gente votó por un cambio porque estábamos hartos del PRI. Por eso se escogió a Vicente Fox, pero ahora en 2006 serán las elecciones donde la gente irá a las urnas para escoger el camino que realmente quiere que siga el país. No sabemos si el deseo es que regrese el PRI a Los Pinos, que continúe el PAN o que el PRD brinde el cambio esperado.

Nada Para Nadie

Las encuestadoras son como un tamiz que cuenta con la credibilidad de la población, a pesar de que en fechas pasadas entraron en debate debido a que en algunas el panista Felipe Calderón alcanzaba a López Obrador, mientras que en otras Madrazo se desplomaba con peligrosidad. Sin embargo, para serenar la situación, Campos Ezquerra indica que lo “único seguro es que la carrera empieza con los tres personajes empatados”. El argumento que dio para decir que están empatados es que Mitofsky tiene un rango de margen de error de 3 para arriba o abajo.

Roy Campos apuntala esa afirmación puesto que para Mitofsky, López Obrador va al frente con 35 por ciento, que Felipe Calderón tiene un 33 por ciento de preferencia y que Roberto Madrazo está en 32 puntos, “La actual evidencia dice que Calderón va en segundo lugar, que Madrazo está en tercero pero no se encuentra tan despegado como para sacarlo de la contienda electoral, esto tomando en cuenta el margen de variación que es de tres más/menos, nos dice que los tres están empatados”.

¿Será una carrera de porcentajes de tercios entre el PAN, PRI y PRD?

“No lo creo, de dos será de tercios, pero el tercero se va a rezagar por lo menos ocho puntos. Lo que si te puedo asegurar es que el próximo presidente ganará con un porcentaje abajo del 40 por ciento”.

El Politico Estrella

Instalados en la sala de juntas de Consulta Mitofsky ubicada en la colonia Nápoles, Roy Campos, no descubre nada nuevo, aunque sí le da al clavo al señalar que Andrés Manuel López Obrador estuvo en boca de todos por el desafuero y fue tachado como victima, “era el único estrella político del país. Él ya estaba jugando a ser presidente de México cuando los demás apenas peleaban por ser candidatos. Pero ahorma AMLO ya tiene competencia y por eso su ventaja no es tan grande”.

¿Qué quiso decir López Obrador cuando mando al diablo las encuestas?

“Fue un mensaje político porque no puede desconocer todas las encuestas cuando tiene las suyas. Su argumento es que hay encuestadores que lo quieren golpear políticamente porque se dijo me AMLO cayó 14 puntos y ese fue la lectura que quisieron darle los que pretendieron decirle que estaban cerca de él.”

Claro que se vale eso, porque es una carrera presidencial donde lo que se busca es quitarle puntos al que va arriba y ponerlos al que va debajo, esa fue la intención de la encuesta que puso a Felipe Calderón cerca de López Obrador, sin embargo, esa interpretación fue de su gente, no de las encuestas porque nosotros no evaluamos a los candidatos en los muestreos.

La Oposición

El presidente de Mitofsky, empresa encuestadora con 10 años de existencia, indica qué López Obrados se presenta como el opositor al gobierno federal, “no es Roberto Madrazo, tampoco Felipe Calderón, por eso digo que Andrés Manuel será el personaje principal del 2006”.

¿Esto lo pone como el próximo Presidente de México?

“No te lo puedo asegurar, pero de que en estos momentos es el principal candidato eso ni dudarlo. Será el personaje central de la campaña, que irá sólo por la presidencia o en la lucha parejera con Calderón o Madrazo no lo sabemos. Faltan los debates, las campañas mediáticas y los golpes bajos. Es inevitable decir que es el principal opositor al gobierno. Esto es una guerra y todo es válido, el objetivo es ganar no que vote mucha gente, el de los candidato es que voten por ellos, por eso aparecerán estrategias para inhibir el voto contra cualquiera”.

No Son Todopoderosos

¿Los encuestadores son los todopoderosos, los profetas de las elecciones?

“Es mentira, hay que quitarnos esa etiqueta. El voto es emocional, vde si te cae bien el candidato, tu presidente municipal, que si tus padres, abuelos o hermanos son de tal partido. Las encuestas no influyen en los resultados, sólo somos una tendencia y nada más”.

Campos Ezquerra agrega que las encuestas son un personaje de las elecciones, es más diagnostico que abundaran las encuestadoras fantasmas o patito que saldrán la calle con la intención de aprovecharse del proceso electoral de 2006, “las encuestas sirven para muchas cosas como es planear estrategias, el problema es que los políticos tratan de usarlas para influir en la gente. Tratan de usarla con el propósito de que les favorezcan. Entonces si a mi me contrata un político para mostrar que es muy popular y realmente lo es, pues ninguno de los dos estamos infringiendo una ley, él sabe lo que tiene, lo encarga medir y lo reporta”.

¿Qué representa la frase el que paga a las encuestas es el que manda?

“Eso no es cierto, pero tiene algo de razón la frase. Te lo voy a poner de otra manera, el que paga es dueño de la información, o sea no puede cambiarla, no puede modificarla pero es dueño de la información quiere decir que no va a difundir nada que no le favorezca, por que es dueño de la información, quiere decir que nunca vamos a conocer el resultado si no le favorece. Pero tenemos que entender que cuando la mandan publicar su intención no es generar noticia, su intención es mandar un mensaje político a la población y a sus contrincantes”.

Hasta aquí la entrevista con Roy Campos.

Debemos recordar que Andrés Manuel López Obrador descalificó a Roy Campos y a su última encuesta, donde informaba que López Obrador y el PRD iban a la baja y habían perdido 14 puntos en los últimos meses. Cuando el candidato del PRD denunció el complot de la empresa Mitofsky, invitó a sus simpatizantes a no hacer caso de las encuestas porque era falso, según él, que fuera a la baja.

Por otra parte, en el diario defeño La Crónica, en su edición del día 2 de enero de este año, se publican unas declaraciones del Secretario General de ese partido, Guadalupe Acosta Naranjo, donde hace patente la gran preocupación existente en el partido del sol azteca por lo que ya he señalado en este espacio: la poca presencia que tiene este partido en la gran mayoría de las entidades del país. A continuación se reproduce esta entrevista

“…Alarma en PRD “Vamos a la baja en 15 estados”

El PRD llega al proceso presidencial de este 2006 con problemas “muy graves” en 15 estados del país, donde su preferencia electoral es menor al 10 por ciento con tendencia a la baja, mientras en otros cuatro su votación se encuentra “estancada”, lo que tiene prendidos los “focos rojos” al interior del sol azteca porque esa situación pone en riesgo la posibilidad de ganar la primera magistratura en la jornada electoral del 2 de julio.
“Es evidente que si no crecemos en el norte, sí será más difícil ganar la Presidencia de la República. El norte es uno de nuestros principales retos, donde tenemos que crecer, pero también el occidente del país”, sentencia el secretario general del PRD, Guadalupe Acosta Naranjo.
El dirigente perredista reconoce que para tener posibilidades de ganar el sol azteca tiene que crecer significativamente en el norte del país donde no tiene presencia electoral y obtener niveles de un 25 por ciento de preferencia electoral.
Por ello su apuesta son las alianzas con partidos como el PT que tiene mayor presencia que el PRD en el norte del país y las rupturas y escisiones de personajes del PRI y PAN para hacerse de liderazgos regionales que puedan dotar de mayor presencia al partido negroamarillo.
“Estamos trabajando a través de redes ciudadanas, gente que no es del partido, hay alianzas como el PT que tiene mayor presencia que el PRD en Durango y Nuevo Leon, buscamos alianzas con escisiones del PAN y del PRI y la propia persona de Andrés Manuel López Obrador, que ha tenido aceptación durante sus actos con gente en el norte, y nosotros tenemos que trabajar en paralelo”, explica
Un estudio interno sobre la presencia electoral del PRD en todo el territorio nacional reconoce que derivado de su desempeño en los comicios que se han realizado el sol azteca presenta una alerta “roja” en 15 entidades, donde su votación va a la baja y en otros como en el Estado de México, que es clave por su voluminoso padrón, su votación se mantiene estancada.
El documento del cual tiene copia Crónica divide en tres las situaciones de alerta del país: la roja define a los estados donde tiene preferencias por debajo de los diez puntos; la amarilla los estados donde se ubica entre el 10 y el 25 por ciento de la aceptación estancada, mientras que el verde es para los estados donde sus niveles superan los 25 puntos y van a la alza.
Los estados de Chihuahua, Durango, Baja California, Puebla, Campeche, Nuevo León, San Luis Potosí, Querétaro, Sinaloa, Sonora, Yucatán, Aguascalientes, Coahuila, Jalisco y Tamaulipas, son los 15 estados donde —según el diagnóstico— van a la baja y no superan el 10 por ciento de las preferencias.
Guanajuato, Colima, Estado de México y Morelos, se encuentran en situación de alerta “amarilla”, “con algunos problemas”, debido a que las preferencias se han estancado y la fuerza electoral se ubica entre el 10 y el 25 por ciento de las votaciones.
Zacatecas, Michoacán, Tlaxcala, Baja California Sur, Guerrero, Distrito Federal, Oaxaca, Nayarit, Quintana Roo, Hidalgo, Veracruz, Chiapas y Tabasco, se encuentran en diagnóstico “verde”, “sin problemas” con porcentajes por encima del 25 por ciento y votaciones a la alza.
“Cierto que en el Estado de México no crecimos, y que perdimos Tlaxcala, pero ganamos Guerrero que no teníamos. Estamos avanzando en crecimiento electoral, somos competitivos en cinco estados donde no lo éramos como Nayarit, Quintana Roo e Hidalgo; vamos en el camino correcto, no está todo resuelto pero para allá vamos.”, admite Acosta Naranjo.
El documento pone énfasis para trabajar en los estados en situación de alerta y establece también como líneas de acción planteadas en la estrategia electoral de este 2006, la conformación de las “redes del sol” que actuarán de manera similar a las redes ciudadanas.” Fin de la cita.

Como se puede apreciar, son los propios dirigentes nacionales del PRD quienes reconocen que van a la baja y dan la razón a las encuestas de la empresa Mitofsky y desmienten, de manera contundente, a López Obrador, su candidato presidencial.

El que calla, otorga

Leoncio Morán y Martha Sosa, iniciaron su destape como aspirantes al senado por el PAN, muy agresivos en contra mía. Con esta actitud, provocaron que se les respondiera como se merecen. Supuse que en realidad tenían ganas de debatir y de buscar una oportunidad para aclarar su oscuro pasado y sus derrotas electorales. Pero no fue así, guardaron silencio y no desmintieron lo dicho en la entrevista que concedí a Diario de Colima, en donde señalé que Marta Sosa fue suspendida por su partido en sus derechos políticos e inhabilitada por el congreso local, del que era miembro Nabor Ochoa López y que votó por su inhabilitación, que esta inhabilitación aún persiste, que no hizo ninguna obra relevante en su gestión municipal y que era una perdedora en la pasada elección a la diputación federal.

Por su parte, Leoncio Morán, como ya es su costumbre, abre la discusión y la da por terminada cuando se siente derrotado, tampoco desmintió que era un perdedor en la pasada elección a gobernador frente a Silverio Cavazos, si Locho ha venido sosteniendo que no perdió, entonces, ¿por qué Silverio Cavazos es el gobernador?

Tampoco desmintió Leoncio que privó de la vida a una persona y que dejó a la familia en el desamparo. También, aceptó con su silencio que no ha hecho ninguna obra relevante en el municipio de Colima que anime a los electores a votar por él para el senado.

Por si fuera poco, ante notario público, le acreditaron a Leoncio Morán, como lo habíamos afirmado, que tenía un doble discurso, que mentía reiteradamente y que se estaba robando el agua. Deberían cobrarle de manera retroactiva el agua que Leoncio Morán se robó durante varios años y con la cual hizo negocio, al cobrar rentas en sus locales comerciales con el agua incluida. Por cierto, uno de estos negocios: ¡es una lavandería! Ya se imaginará usted la cantidad de agua que gastaban.

Por otra parte, hay quienes consideran que el Profesor Arnoldo Ochoa, aspirante al senado, ya tiene compañero de fórmula y se dice que será el ingeniero Rodolfo Valdez, director de CIAPACOV, pues se acabó a Locho en el primer debate, a quien lo menos que el dijo fue: ¡baquetón! Y, además, se lo demostró y certificó ante notario público. O sea, Leoncio Morán es un baquetón certificado con fe notarial.

Rubén y sus dislates

El vocero presidencial requiere de manera inmediata de un vocero que explique qué es lo que realmente quiso decir al afirmar que los braceros que van a Estados Unidos no lo hacen porque busquen empleo, pues aquí en México cuentan con trabajo; se van, según Rubén Aguilar, por razones culturales, o sea, su deseo es aprender inglés para aumentar su cultura.

Bienvenido Señor Presidente Fox

Que bueno que nos visita, pero, sobre todo, me da gusto que Usted, en este 2006, ha decidido no pelearse con presidentes de otros países. Que bueno que se pelea con Evo Morales, antes de que tome posesión., para que no digan que se pelea con presidentes.

La tortura, cosa del pasado… del siglo pasado

El Procurador de Justicia, Arturo Díaz Rivera, declaró hace unos días que en el gobierno “ya” no se practica la tortura, que eso es cosa del pasado. Me supongo que cuando habla del pasado, no se refiere al gobierno interino de Arnoldo Ochoa, al de nuestro siempre Gobernador, Gustavo Vázquez, al del gobierno interino del Profesor Carlos Flores, al mío, que duró seis años o al de Carlos de la Madrid, que también duró seis años, pues en todos ellos trabajó como funcionario de la Procuraduría el hoy señor Procurador. En el de Arnoldo Ochoa fue Subprocurador de Justicia, al igual que en el de Gustavo Vázquez, en el de Carlos Flores y durante los seis años de mi gobierno, se desempeñó como subdirector de averiguaciones previas; o sea, el responsable de supervisar la integración de las averiguaciones previas y de las investigaciones, que implica el interrogatorio a los presuntos responsables de ilícitos y no creo que él haya permitido, durante este tiempo que fue funcionario de mi gobierno, actos violatorios de la ley, como lo es la tortura, pues él es un abogado que siempre ha respetado la ley.

Tampoco creo que haya solapado actos de esta naturaleza, ni en mi gobierno ni en los otros anteriores y posteriores, en los que ha trabajado en la Procuraduría de Justicia.

Por eso, supongo que cuando habla del pasado, se refiere, quizá, a gobiernos anteriores a los ya citados, en los que él no laboró.

Qué bueno que nuestro Procurador de Justicia rechace, como debe ser, la ominosa práctica de la tortura y qué bueno que eso ya es cosa del pasado muy lejano.

viernes, 11 de noviembre de 2005

Ecos de la Costa y los terrenos para La Modelo

En mi colaboración anterior hablé acerca de la manera como llevamos a cabo el proceso de adquisición de los terrenos ejidales para la Cervecería Modelo. De igual manera, ofrecí que hoy daría cuenta de cómo llevamos a cabo la compra venta de los terrenos de propiedad privada para este mismo proyecto.

Aun cuando eran sólo seis las propiedades particulares que le interesaban a la Cervecería Modelo, se realizó un proceso de negociación transparente en donde las partes interesadas acordaron los términos y los montos que recibirían por sus propiedades.

De las tierras de propiedad particular adquiridas para la Modelo suman 103 hectáreas y se pagaron 56 millones 660 mil pesos, en beneficio de los propietarios de seis fracciones de terreno. En este caso, la decisión tomada por mi gobierno fue expropiar dichas fracciones particulares en beneficio de IVECOL y dichos decretos expropiatorios fueron publicados en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado, el 20 de abril y el 25 de mayo del año 2002.

Como es sabido, el IVECOL es un organismo del gobierno del Estado que tiene entre sus múltiples funciones la compra y venta de reservas territoriales y por eso decidimos que fuera el IVECOL, en el marco de sus atribuciones legales, quien recibiera los terrenos expropiados por mi gobierno y que éste, a su vez, pagara el valor de los inmuebles conforme a los avalúos catastrales, como lo señala la ley.

El pago se hizo con cargo a la cuenta que la Cervecería Modelo aperturó en BANAMEX para la compra de los terrenos y, además de haberse cubierto el pago según su valor catastral, se le pagó a los propietarios un recurso extraordinario como indemnización para cubrir los bienes distintos a la tierra; o sea, la infraestructura, o bien el perjuicio causado a los propietarios que se desprendían de sus terrenos.

Dicha indemnización fue determinada mediante avalúo, a precios comerciales y así, una propiedad de 10.54 hectáreas, con un avalúo catastral expedido por el Tesorero Municipal del Ayuntamiento de Colima, acreditaba un precio de 421 mil 736 pesos, cantidad que se debió haber pagado conforme a la ley; sin embargo, mediante la indemnización, con avalúo a precios comerciales, se le pagaron siete millones, 164 mil pesos.

Ello significa que en vez de pagarle a cuatro pesos el metro cuadrado de terreno, se le pagó a 50 pesos. Así fue en todos los casos, como consta en el Decreto Expropiatorio, donde se asienta el valor catastral, y en el cheque de caja recibido por los propietarios y el recibo que cada uno de ellos firmó al recibir su pago.

Algunos han considerado que a los propietarios se les pagó una cantidad y a la Cervecería Modelo se le vendió en una cantidad mayor y citan como ejemplo en el periódico Ecos de la Costa lo siguiente: “Al menos dos funcionarios estatales del Gobierno de Fernando Moreno Peña compraron a ejidatarios terrenos a bajo costo, que luego revendieron a la Cervecería en millones. “El Instituto de Vivienda de Colima (Ivecol), cuyo titular era Miguel Flores Gutiérrez, realizó la compraventa de terrenos en tres movimientos comerciales.”

“Según la escritura 1828, de la cual MURAL tiene copia, Ivecol pagó por 81 hectáreas 2 millones 462 mil 856 pesos, adquisición que realizó en tres etapas durante el 2003, 8 de octubre, 26 de julio y 26 de agosto.”

“El 17 de diciembre del 2003, cuando la dependencia realizó la operación de venta, recibió de la compañía cervecera 47 millones 158 mil 592 pesos.”

“Así la dependencia estatal pudo haber obtenido ganancias en la operación hasta por 44 millones 695 mil 736 pesos”.

Efectivamente, las escrituras, en el caso de las pequeñas propiedades, consignan únicamente el valor catastral al que se pagaron los predios, pero no se asienta en las mismas el pago total de la indemnización; y no se hace, precisamente, para no afectar a los vendedores, sino, al contrario, beneficiarlos para que únicamente pagaran el impuesto relativo al valor catastral que por ley tenían derecho a recibir.

Sin embargo, la indemnización por daños causados por la expropiación no genera pago de impuestos y ésta no se considera como compra de terreno, sino como indemnización y su pago no se consigna en la escritura, pero sí en el cheque recibido por el propietario y en el recibo firmado, como consta en el que a continuación publico y que por sí solo representa cuatro veces mas que lo que el Ecos de la Costa publica el 27 de octubre de 2005, y en el que supuestamente se pagaron por 81 hectáreas de las 103, la cantidad de dos millones 462 mil 856 pesos, las cuales, según publica Ecos de la Costa, se vendieron en más de 47 millones de pesos y así, en Ecos de la Costa se afirmó que la dependencia estatal (Ivecol) pudo haber obtenido ganancias por más de 44 millones, lo cual es un error del periodista debido a la falta de información.

Por falta de espacio, no publicamos los seis recibos firmados por los propietarios expropiados, que en total recibieron 56 millones 659 mil pesos, aproximadamente.

Tras dialogar ampliamente con los pequeños propietarios, ellos acordaron vender sus propiedades a precio comercial, que el avalúo realizado determinó en un promedio de 50 pesos por metro cuadrado, pero en su defensa argumentaron que al pagarles los terrenos a valor comercial y asentado así en la escritura, tendrían que pagar una tercera parte en impuesto sobre la renta, y en la realidad, venderían sus terrenos a 33 pesos el metro y así no les convenía.

Por eso, optamos por un camino legal: la expropiación, lo cual nos permitía pagarles sus terrenos a valor catastral, de dos a cuatro pesos el metro cuadrado, y hacerles un pago adicional, por indemnización, de 46 a 48 pesos por metro cuadrado, para completar así los 50 pesos por metro cuadrado, con lo que ellos estuvieron plenamente de acuerdo y que además estaba respaldado por un avalúo a precio comercial. Todo se hizo conforme a la ley.

Ese pago por indemnización no lo hizo el gobierno con recursos públicos, lo pagó la Modelo con sus propios recursos, administrados por el gobierno. La Modelo asumió la indemnización y el gobierno no se quedó con ningún centavo, todo fue a parar a los propietarios de las tierras y no publicamos todos los recibos, ni las copias de cheques, ni el número de hectáreas de cada uno de ellos, porque no es prudente darle a conocer a todo mundo, las operaciones privadas que la gente realiza, aunque, a veces, eso genera confusión en algunos y los hace creer que las cosas no se hicieron correctamente.

Aunque otros, por perversos, quieren politizar todos los asuntos, acusan sin probar nada, opinan en asuntos que no les competen, porque en el caso concreto, no hubo recursos públicos, sino privados, que pasaron esos dineros a manos privadas, únicamente con la intermediación mercantil del gobierno del estado para facilitar una operación inmobiliaria que generará desarrollo al Estado de Colima, sin ninguna utilidad para el gobierno del estado o para los funcionarios que intervinieron sino, únicamente, conforme a la ley para facilitar la inversión.

El periódico Ecos de la Costa ha tratado de manera reiterada el tema de la compra de los terrenos para la Cervecería Modelo, y le ha dedicado importantes espacios en sus páginas, a partir del 21 de octubre y hasta el cuatro de noviembre, razón por la que, en aras del interés que ese periódico tiene porque se aclare en lo general la compra de los terrenos, así como la intervención de funcionarios de mi gobierno en supuestas acciones irregulares con el propósito de obtener un beneficio particular en dicha operación inmobiliaria y en ocasiones, afirmando que actuamos fuera de la ley, que perjudicamos a los expropietarios de las tierras y que siempre tratamos de beneficiar a una empresa por sobre los intereses de los 27 propietarios de dichos terrenos, motiva este escrito.

Y así, el periódico Ecos de la Costa ha dedicado siete notas de ocho columnas relativas a este tema en sólo 14 días, tres editoriales e infinidad de columnas en páginas interiores, en las que, en la mayoría de los casos, se reitera que se actuó fuera de la ley, que los funcionarios de mi gobierno hicieron negocio, que se perjudicó a los que eran propietarios de las tierras y que se privilegió el interés de la empresa Cervecera sobre el interés de los 27 propietarios y que faltan muchas explicaciones que dar y es por ello que se las estamos dando, de manera atenta y respetuosa, fundamentadas, y, sobre todo, apegadas a derecho.

El 25 de octubre de 2005, en la página cinco de Ecos de la Costa, se escribe “Ahora que ya tenemos claro que el proyecto no resultó viable para los inversionistas deberían ventilarse otras cuestiones, por ejemplo las condiciones que en que se dio la adquisición de los terrenos que serían utilizados en la planta cervecera. Para que ese procedimiento se llevara a cabo tuvieron que participar diversos funcionarios de la administración 1997-2003, entonces es pertinente llamarlos a cuentas y que expliquen los claroscuros”, o sea, llamarlos a cuentas, a quiénes y por qué, con qué pruebas.

El jueves 27 de octubre, en la página cinco de Ecos de la Costa, se afirma: “la compra de los terrenos donde se asentaría la factoría aceleró los ánimos de quienes la utilizaron como arma para destruir al enemigo político, se forzaron cambios legales para beneficiar a los inversionistas, y se presionó a las autoridades municipales para que dejaran de aplicar disposiciones de orden público de aplicación inexcusable”. O sea, se uso a la Cervecería Modelo como arma política, ¿En contra de quién? ¿A quién se destruyó? Los cambios legales se dieron en el ámbito de las atribuciones de quien los hizo, el procedimiento fue legal. La pretensión no era beneficiar a los inversionistas, sino facilitar la inversión para que se beneficiara Colima. Quienes no tienen experiencia en la toma de este tipo de decisiones, se confunden: no se forzó al municipio, tan es así que se opuso y ahí están los resultados. No respetó Leoncio Morán el principio de la supremacía de la ley, donde la municipal debe estar acorde a la estatal y si no lo está, por disposición de la propia ley, se debe adecuar.

En esa misma fecha, otro columnista de Ecos de la Costa, afirma “Sin embargo, la manera en que la administración anterior abordó su papel como gestor no deja a todos satisfechos. Es evidente que los promotores del gobierno se esforzaron por conseguirle los mejores precios y las condiciones más ventajosas a… Grupo Modelo, no a los ejidatarios y propietarios rurales que accedieron a vender sus tierras. Fue una política pro empresarial más que social. Pero si es verdad que resultaron más beneficiados los corredores de bienes raíces que los vendedores, eso tendrá que establecerlo el órgano de fiscalización competente”, o sea, que el objetivo de la Modelo era que se hicieran ricos 27 propietarios de terrenos y eso hubiera justificado su instalación. Falso. El objetivo real era que se beneficiaría Colima, con la generación de empleo, con el pago de impuestos, con la creación de vivienda, de mayor infraestructura, con el pago del agua, con la inversión de más de 15 mil millones de pesos.

Es un error, grave error, creer que el negocio estaba en la compra y venta de terrenos en sólo 123 millones que representa el 0.8 de la inversión. De haber sido así, la Cervecería no se instala, pues su negocio no es la compra de bienes, sino la producción y venta de cerveza. Y además, los propietarios recibieron lo justo, tampoco es cierto que pudieron haber recibido más, porque no se hubieran comprado esos terrenos. La Modelo ya tenía contemplados otros, por si no era posible adquirirlos, al precio de los avalúos que ellos habían mandado hacer.

El día dos de noviembre de 2005, en la página 5 del Ecos de la Costa, se afirma: “Por eso, porque la decisión de instalarse depende solamente del grupo Modelo, extrañan los afanes de quienes, a pesar de haber hecho todo lo que estaba en sus manos, fracasaron. El único negocio que se hizo fue con la especulación y fue a costa de los propietarios originales; hubo rendimientos en las operaciones realizada por los funcionarios estatales pero hasta el momento no se sabe el destino de los recursos”. “Bueno, como es posible ver, hace falta clarificar las cosas; sigue siendo inexplicable cómo con todos los recursos legales e incluso morales del gobierno del Estado se haya tenido que improvisar a un funcionario como ejidatario y a una institución gubernamental como intermediaria, sin que se haya reportado el destino de las utilidades que se sabe que fueron millonarias”. Otra vez se insiste en lo mismo: se fracasó, hubo negocio y especulación de los funcionarios estatales, no se sabe el destino de los recursos ¿Se perdieron? ¿Alguien se los robó?, ¿hubo utilidades millonarias? ¿Para quién? Sin ninguna prueba se acusa.

El viernes 4 de noviembre de 2005, en su editorial, Ecos de la Costa afirma: “La administración pasada decidió simular una gran operación de compra-venta en lugar de recurrir a figuras legales como la expropiación de los terrenos con fines de utilidad pública o a la compra de reservas territoriales por parte del Instituto de Vivienda del Estado de Colima”. Así se hizo: donde legalmente lo podíamos hacer, expropiamos en favor de IVECOL.

Y, además, se afirma: “Para los vendedores de la tierra semejante política de fomento económico fue lesiva pues obtuvieron por sus propiedades menos dinero del que hubieran podido recibir”. Nuevamente se confunde el objetivo: el negocio no era la venta de terrenos; además, los propietarios de la tierra nunca fueron amenazados con la expropiación, con los ejidatarios no la podíamos decretar y a los pequeños propietarios les convino. Hubo un ejidatario que nos expresó “háganle como quieran si no me pagan a 80 pesos el metro no vendo” y vendió el ejidatario a 80 pesos el metro. Nadie vendió a fuerzas, por el contrario muchos ofrecieron vender sus parcelas.

Y también se afirma en el editorial “Se procedió como se procedió por estrategia mercantil, digna de un consorcio empresarial que busca maximizar utilidades y no de un gobierno comprometido con generar una distribución más equitativa de la riqueza. Pero también por estrategia política: el proyecto de la Modelo se usó como una bandera electoral para afianzar la hegemonía del PRI con miras a los comicios de 2003”. Siguen confundidos: la riqueza a distribuir eran los 15 mil millones de pesos de inversión, no los 123 millones de los terrenos. Y ahora, resulta que la Modelo es priísta y que gracias a eso ganamos las elecciones tres veces.

Esta claro que se ha pretendido destacar de manera reiterada, que se violó la ley, que hubo negocio y que se beneficiaron los funcionarios de mi gobierno, lo cual es falso, así lo hemos demostrado y quienes nos han acusado, hasta el momento no han aportado ninguna prueba de sus dichos.

Está claro también que en Ecos de la Costa se pretende sembrar la idea de que el éxito o fracaso de mi gobierno fue en función de la instalación o no de la Cervecería Modelo, lo cual es falso, porque la instalación de esta empresa, ni siquiera figuró en mi Plan Estatal de Gobierno, cuando nos enteramos de que deseaban invertir, les ofrecimos y les dimos las facilidades que nos pidieron; sin embargo, independientemente de este proyecto, mi gobierno construyó el mayor número de viviendas en la historia de Colima, lo hicimos el estado más seguro de la república, mantuvimos las tazas de desempleo más bajas en la historia, construimos una gran obra pública y cultural que está a la vista de todos, establecimos al 100 por ciento, el seguro médico popular y el gobierno electrónico, etc. etc., con la Modelo y sin la Modelo, mi gobierno ha sido reconocido por la mayoría de los colimenses.

Este proyecto de inversión era un plus a mis compromisos de campaña, cumplidos todos ellos, era adicional a lo establecido en mi Plan de Gobierno para el período 1997-2003 y siempre lo dije: el proyecto de la Modelo es a futuro, pensamos en el futuro de Colima, hicimos lo que teníamos que hacer, pese a las críticas, no dejamos de actuar por temor a ellas. En mi gobierno vino el proyecto a Colima, razones ajenas a mí y a mi gobierno, han impedido que continúe.

Por lo anterior, no me quejo ni critico a Ecos de la Costa por hacer los señalamientos que hasta hoy ha hecho respecto al proyecto de la Modelo y a mi gobierno. Como hombre público, se que estoy expuesto a la crítica y la acepto. Lo que no acepto son dos cosas: una, que se digan falsedades y no se aporte ninguna prueba de lo que se dice, como lo han hecho los panistas, y la otra, que es el caso y motivo de este escrito, es que se acuse sin fundamentos a quienes fueron mis colaboradores y tuvieron una participación muy importante en la adquisición de los terrenos de la Modelo.

Por eso, quiero recordar a Ecos de la Costa, con todos respeto, a su línea editorial y a sus columnistas, que el funcionario más importante de mi gobierno que participó en el proceso de adquisición de los terrenos para la Modelo, fue mi Secretario General de Gobierno, el Licenciado Jorge Humberto Silva Ochoa, quien con ese carácter, suscribió los decretos expropiatorios, firmó a nombre del gobierno los convenios de indemnización a los propietarios de las tierras y ordenó a la Secretaría de Finanzas que fueran pagadas la obligaciones económicas correspondientes, en beneficio de los propietarios de la tierra, como consta en los documentos que están en el expediente respectivo.

Por lo anterior, reitero: avalo la conducta de quienes fueron mis colaboradores y, de manera particular, la de quien fuera mi Secretario General de Gobierno, Jorge Humberto Silva Ochoa, estoy convencido que en el ejercicio de su cargo siempre actuó conforme a la ley y nunca obtuvo ninguna utilidad económica derivada de su participación en el proceso de la adquisición de los terrenos.

Por eso, rechazo tajantemente la falsedad publicada en Ecos de la Costa, de que hubo una utilidad de más de 44 millones de pesos en la compra de los terrenos expropiados y que se ignora donde quedó ese dinero, y que, se da a entender, fueron a parar a los bolsillos de mis colaboradores.

No me preocupa, que me critiquen a mí o a mi gobierno, pues podemos acreditar con documentos que todos lo hicimos dentro de la ley, sino que en el afán de hacer señalamientos – sin fundamento alguno – olviden, tal vez sin darse cuenta, el hecho de que el propietario del Ecos de la Costa, el Licenciado Jorge Humberto Silva Ochoa, participó activamente en el proceso de adquisición de los terrenos y yo por él, en este caso y en otros más, meto las manos al fuego, y saldré en su defensa cuantas veces sea necesario.